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El Ateneo Musical de Mieres cumple su primer año

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Esta asociación mierense con el nombre de Ateneo Musical de Mieres, se crea el 23 de junio de 2018, un proyecto ambicioso a largo plazo que comienza su singladura con la banda de música dirigida por el maestro Antonio Cánovas Moreno, y en tan breve espacio de tiempo comienza sus ensayos el último trimestre del pasado año en el salón de actos de la Feria de Muestras, un espacio infrautilizado que nos sirve para trabajar, no siempre en las mejores condiciones, pero con todas las ganas y luchando “contra viento y marea” como dice el dicho. Realmente nueve meses dan para mucho, habiendo realizado varias actuaciones que paso a detallar, ilustrando esta entrada con fotografías y carteles así como enlaces a todo aquello que considero digno de mención de este corto pero intenso recorrido cultural del que me enorgullezco ser su presidente.

No podíamos perder un capital humano que se nos iba por razones que no ha lugar comentar, dejándonos nuevamente huérfanos en Mieres, así que nos pusimos manos a la obra y tras la lectura de un manifiesto inicial con el apoyo de numerosas personalidades del mundo de la cultura, quedábamos constituidos como asociación cultural y con una banda de música prometedora. Nuestro agradecimiento al Ayuntamiento de Mieres que cuenta con nosotros dentro de su amplia oferta musical y cultural, a los medios de comunicación que nos apoyaron desde el principio, a Joaquín García González por diseñarnos tanto el logo como la cartelería de captación de socios y colaboradores, a J. R. Viejo que con su cámara inmortaliza muchos buenos momentos de nuestra banda, a los comercios y empresas locales que nos ayudan a mantener este proyecto, a los músicos sin los que nada es posible, y por supuesto a nuestros socios, rondando los 200 en un año, y que confiaron desde la presentación y a lo largo de estos doce meses de vida en un Ateneo de largo recorrido donde la música es nuestra seña de identidad, abierta a cualquier manifestación que la tenga presente, aunque lo más visible y auténtico elemento vertebrador del mismo sea la banda llamada a llevar siempre desde la excelencia el nombre de Mieres.
No queremos olvidarnos de nuestros ilustres Amadeo Gancedo, socio honorífico, y a Julián Burgos, socio nº 1, triste y recientemente desaparecidos en muy corto espacio de tiempo.

Paso a desgranar las actuaciones, de las que la crítica musical corresponde a otros, pues no creí oportuno ni ético hacerlo personalmente en ningún momento, pese a mi total implicación con este proyecto y el conocimiento del tema como siempre he realizado desde esta ventana.

8 de septiembre: Llanes, fiestas de La Guía, nuestra primera actuación estrenando instrumentos de percusión y corbatas para uniformarnos en una cita imperdible del oriente asturiano donde Mieres siempre ha estado presente con un recordado “Tren de Madera” que unía ambas villas y donde Los Nardos del granadino maestro Alonso suenan continuamente.

11 de noviembre: Moreda, San Martín (Los Humanitarios), la llamada fiesta del otoño asturiano donde incorporamos una sección de gaitas participando por primera vez en el desfile de carrozas una banda de música, la del Ateneo Musical de Mieres.

Ya dentro de nuestro concejo empezábamos el último trimestre del año cargados de ilusión y proyectos que nos llenarían de alegría y ganas de seguir trabajando en la línea de unir repertorios habituales y propios.

20 de octubre: Homenaje en el Pozo Fortuna de Turón (organizado por el Ayuntamiento de Mieres), una breve actuación plagada de emoción y sentimientos en el homenaje a las víctimas de la represión franquista.

17 de noviembre: la “verdadera” presentación de la Banda Sinfónica del Ateneo Musical de Mieres para festejar Santa Cecilia en el Auditorio Teodoro Cuesta, un lleno que agotó las invitaciones y auténtica “puesta de largo” en la capital del concejo aunque la patrona musical sea el día 22. Ahí estrenamos el pasodoble del compositor toresano David Rivas Ateneo Musical de Mieres dedicado a nuestra asociación y un orgullo para todos, con un programa exigente del que tenemos vídeos en nuestro canal de YouTube.

En este concierto también contamos con la colaboración en el Joropo (Moisés Moleiro) con el cuatro venezolano en las manos del avilesino Moisés Arnáiz, del ovetense Jorge Areces a la gaita junto a un grupo de la Banda de Gaitas de Mieres que dirige, en La Noche Celta, así como del presentador de la TPA el mierense Laudelino Martínez Fernández, Laude para todos, que cantó el tema de Víctor Manuel Asturias, quien nos envió un vídeo de salutación junto a los compositores de los que interpretamos sus obras: el citado David Rivas, Ramón Prada (La Noche Celta) y José Alberto Pina (The Gosht Ship).

2 de diciembre: actuación en la carpa del Parque Jovellanos de Mieres para la Asociación Cultural Santa Bárbara en su fiesta anual, retomando bailables y músicas festivas en un entorno amigable y gastronómico alrededor del picadillo de chorizo.

Segundo gran reto de nuestra programación al tratarse de un concierto temático donde las músicas y poemas de Federico García Lorca ocuparon este proyecto que esperamos poder exportar a otras ciudades dada la calidad y actualidad del mismo, con otro lleno histórico en el Auditorio Teodoro Cuesta.

En el mismo participaron la cantante Nerea Vázquez Torres junto a las actrices mierenses Eliana Sánchez y Patricia Suárez, más el irremplazable técnico y músico Marco Castañón.

20 de diciembre: Concierto de Navidad junto al Orfeón de Mieres en la Iglesia de San Juan Bautista, primera colaboración con la centenaria y laureada agrupación coral que dirige Carlos Ruiz de Arcaute donde no faltaron villancicos españoles e internacionales con arreglos para banda y coro que hicieron las delicias de un público que abarrotó el templo ubicado en La Pasera y separado del emblemático barrio de Requejo por el río San Juan.

La Cadena COPE en Mieres nos hizo una entrevista donde contamos nuestro particular fin de año compartiendo micrófono con José Carlos Muñiz Fernández, presidente de AMICOS (Asociación Mierense de la Cocina Solidaria).

22 de diciembre: Pasacalles solidario para recaudar fondos destinados a la asociación AMICOS, música navideña con villancicos inundando los lugares más típicos de Mieres y donde nos encontramos con Víctor Manuel que aceptó gustosamente posar con nosotros y saludarnos en persona ante la imposibilidad de hacerlo el día de nuestra “puesta de largo”, aunque lo tuvimos presente con su vídeo grabado momentos antes del concierto que dio en Avilés el 28 de octubre.

El año 2019 arrancó con la grabación y posterior emisión el domingo 20 de enero del programa de la TPA “De Romandela” dedicado a Mieres (disponible en la web a la carta), donde abríamos la cuarta temporada de la mano de su presentador Laude Martínez que sigue apoyando nuestro Ateneo Musical de Mieres desde su creación y no perdió la ocasión de repetir su versión del Asturias que volvió a emocionarle porque cantar con una banda en directo no es algo habitual para nadie.

6 de febrero: la solidaridad está entre nuestros objetivos y no podíamos rechazar la invitación de la Asociación Española contra el Cáncer en Asturias desde la delegación mierense presidida por Loli Olavarrieta, que organizaría por vez primera fuera de Oviedo su concierto solidario anual.

Varios grupos de cámara de nuestro Ateneo ofrecieron una actuación de gran calidad con distintos músicos de nuestra banda de música: dúos con piano de violonchelo, trompeta, trombón o flauta, un trío de clarinete, flauta y piano, más dos cuartetos de clarinetes y saxofones, compartiendo escenario con el Coro Minero de Turón, tradición y juventud unidas en historias con música.

10 de marzo: desde la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento con motivo del “Día internacional de las mujeres” estuvimos actuando en el Auditorio mierense con un concierto titulado “De Ellas” donde además de interpretar obras compuestas exclusivamente por mujeres como Carmen Loriente, autora del pasodoble Sosia (componente de nuestra banda) y la gallega Magdalena Argibay autora de O faro dos brigantes que vino hasta Mieres para escuchar su composición. Dirigieron dos de nuestros valores al alza: Elba Rodal (clarinete) y Lara González (oboe), ambas con larga experiencia a la batuta desde su juventud como así lo demostraron, llegando a sonar un fragmento en el programa de Radio Nacional “Entre dos luces” (anunciando nuestro concierto en Vega de Arriba de mayo) que presenta Carlos SantosLa Libreta Colorá“, un gran seguidor de nuestro Ateneo.

También participó como narradora en La bella durmiente de María Mendoza nuestra querida Eliana Sánchez a quien siempre le agradecemos su colaboración desinteresada con el Ateneo Musical de Mieres.

El nº 53 del Magazine CL (Ciudad Lineal) que se distribuye gratuitamente por el concejo de Mieres, nos dedicó varias páginas donde recogíamos la actividad desarrollada por nuestro Ateneo hasta marzo, parte de la cual queda aquí reflejada.

13 de abril: en el Parque Jovellanos y dentro de la Folixa na Primavera que naciese allá por 1996 y ya está plenamente consolidada como fiesta sidrera y folklórica, nuestra Banda Sinfónica además del pasacalles previo por las principales arterias mierenses. Como dato emotivo debutó como abanderado Manuel Noval Fernández.

En el auditorio al aire libre del parque, ese que si las piedras sonasen nos llenarían muchas páginas musicales de nuestro Mieres del Camino, nuestra Banda del Ateneo ofreció un concierto a base de pasodobles y bailables que hizo las delicias del público mientras degustaban unos culines de sidra traída de distintos lagares asturianos o llenaban las terrazas adyacentes en un soleado día, poniendo la nota musical de la mañana sabatina con páginas asturianas, del pop español e internacional de los 70 y 80 que algunos espontáneos nos animamos a tararear y hasta marcarse unos pasos de baile quien pudo (mis lectores ya conocen mi mala pata).

Tras este pistoletazo primaveral y festivo, en los dos meses siguientes la Banda Sinfónica del Ateneo Musical de Mieres continuó con sus conciertos dentro del municipio.

12 de mayo: Polígono de Vega de Arriba, sesión vermut para una mañana soleada en sus fiestas de mayo interpretando bailables tradicionales y discotequeros de mis años jóvenes que no pueden faltar en estas actuaciones distendidas, contando de nuevo con Manu de abanderado.

La primera semana de junio tocó presentar los dos últimos eventos del mes, con una rueda de prensa en el Ayuntamiento donde participamos el maestro Cánovas, José Mª Castillo Rojo, un servidor y el concejal de cultura Juan Ponte, con la posterior participación del director musical, inspector y presidente del Ateneo en el informativo matutino de la COPE en Mieres que presenta Sara Rodríguez.

8 de junio: nuestra primera salida de Asturias tuvo lugar a Guardo (Palencia) donde fuimos invitados a participar en el VI Festival Internacional de Bandas de Música ”A tresbandas” que organiza la Asociación Musical de Guardo cuyo objetivo es intercambiar culturas y costumbres con la música como nexo de unión y por donde han desfilado agrupaciones llegadas desde Reino Unido, Holanda, Portugal, EE.UU., China o Puerto Rico en este año 2019.

Todo un honor llevar el nombre de Mieres y Asturias con lo mejor de nuestro repertorio, empezando la mañana con un pasacalles por la palentina localidad minera antes del concierto en la carpa, donde se nos hizo entrega de una placa conmemorativa y el primer corbatín para nuestro estandarte, uniéndose las tres formaciones sinfónicas de Caguas (Puerto Rico), Mieres y Guardo, alternando la dirección sus respectivos titulares, Miguel A. Rivera Trinidad, Antonio Cánovas e Isabel Vélez García donde sonaron El Gato Montés (Penella), Carrascosa (Teixidor) y Los Estudiantes (J. Vélez) para concluir con el Himno de Guardo compuesto en 1956 por Sindimio Allende que fue entonado por todos los presentes junto a la voz solista de Bea Rivera Reyes (arreglado para banda por Carlos De la Fuente Lucas-Torre) en un fin de fiesta donde la posterior comida de hermandad con una directiva siempre volcada con todos, continuó hasta bien entrada la tarde antes del merecido regreso a casa con las primeras luces nocturnas.

15 de junio: Para conmemorar nuestro año de vida nos embarcamos, con la inestimable colaboración de nuestro Ayuntamiento dentro de las fiestas patronales, en organizar el I Festival de Bandas de Música “Villa de Mieres” que queremos se convierta en cita obligada de los amantes de la música de banda y un evento imprescindible dentro de nuestras fiestas de San Juan.

La banda invitada fue la de la Unidad de Música de la Academia Básica del Aire de La Virgen del Camino (León) dirigida por el Capitán Don Julio César Salamanca que trajo también al coro de la academia, quienes a las 11:00 horas iniciaron un pasacalles por el centro de Mieres en una soleada mañana en compañía de nuestra banda anfitriona.

 

A las 12:00 horas con puntualidad británica y tras acomodarse las autoridades civiles y militares más el público que hubo de recoger la invitación completándose el aforo, comenzó el concierto que fue retransmitido en streaming por el canal del Ateneo en Facebook.

Programa variado donde no faltaron temas populares en ambas formaciones así como un sentido Santa Bárbara armonizado por el propio maestro Salamanca que hizo brotar lágrimas de emoción.

Tras la entrega de distintos trofeos y los corbatines conmemorativos para los estandartes, las dos bandas se unieron para interpretar los himnos de Asturias (dirigido por el maestro Cánovas) y el de España (con el capitán Salamanca) poniendo el punto y final de una mañana festiva tras la cual hubo un ágape de hermandad, agradeciendo la presencia de tantas autoridades con la delegada del Gobierno en Asturias, la mierense Delia Losa en cabeza, y recibiendo las felicitaciones de todos por la organización y éxito de este festival, premio al inmenso trabajo realizado por todo el Ateneo Musical de Mieres.

Finalizados exámenes y agenda de conciertos de este primer año, toca cargar las pilas para el próximo curso 2019-2020 con nuevos proyectos que intentaré contar desde aquí, aunque quiero recordar que en estos tiempos las redes sociales son importantes para promocionarse y estamos en todas ellas: Facebook, Instagram, Twitter, incluso el citado canal propio de YouTube donde compartimos parte de las actuaciones realizadas en esta breve pero intensa trayectoria. Como dice nuestro lema

“Queremos crecer contigo”.
GRACIAS A TODOS

Ay! qué banda que perdemos la Banda

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Atónito ante las noticias que me encuentro en la prensa y las redes sociales (Facebook y Twitter), primero cabreo, más tarde desasosiego, finalmente triste además de sorprendido como melómano y especialmente mierense.
De nuevo cainitas y mediocres con afán de protagonismo, envidias y amiguismos mal entendidos ponen en peligro algo que ha costado muchos años de esfuerzo, con una gestión opaca que parece ser el último detonante, olvidando las ilusiones y sacrificios de los verdaderos artífices de un renacer deseado: los músicos (todos bienvenidos) y el director musical.

Curioso encontrarme críticas y algunos anónimos criticando el repertorio de nuestra banda, de la que llevo presumiendo varios años. Miopes y envidiosos incapaces de reconocer el nivel que estaba alcanzando la Banda de Música de Mieres, independientemente de la procedencia de unos músicos jóvenes, de conservatorio (¡qué placer y gratitud por su esfuerzo!) tachando con aldeanismo que no eran del pueblo como si se pidiese estar empadronado para tocar gratis y venirse a ensayar a la Casa de la Música, corriendo los gastos de sus bolsillos, amén de familias que han dejado dinero mientras ensayaban o actuaban en nuestra “hermosa Villa de Mieres”. Me enfada mirarse el ombligo, criticar sin conocimiento o buscando dañar y destruir en vez de remar para no volver a ahogarnos en la orilla, volver a pegar la patada a la lechera llena para lamentarse cínicamente esperando una huída que vuelva a dejar sillas vacías donde sentarse con un falso honor localista de dudosas intenciones.
Criticar es fácil, la coherencia imposible, pues dependiendo de la procedencia un mismo hecho resulta constructivo o destructivo:  fatal que una orquesta pida hablar catalán, cuando hay tantas nacionalidades distintas… qué mal una banda con gente que no es de Mieres, como si hubiese un “plus” para los no censados. Olvidan una vez más lo que supone hacer música, respeto, convivencia, sacrificio y sobre todo hablar el único lenguaje universal para construir un mundo más culto.
La Banda de Música de Mieres es heredera de aquella municipal, incluso ha sido objeto de una tesis a cargo del doctor en Musicología José Ramón Vidal, profesor mierense y percusionista de la misma (hoy ejerciendo por tierras castellanas), agrupación con músicos venidos de Liria, Zaragoza, Valencia, Moriles, Oviedo… empleados municipales “fichados para la Banda” y plenamente integrados en nuestro pueblo, todo un orgullo para la entonces pujante villa del Caudal pero que terminaría “como el rosario de la aurora”, reforzada con músicos militares para alargar artificialmente la vida de aquella agonizante banda en un Mieres igualmente de capa caída (y lo que aún vendría después).

La afición musical de algunos enamorados y componentes de aquella, también del pueblo como los siempre recordados que ya no están entre nosotros Ricardo Merediz, subdirector y fliscorno de la fenecida o Enrique Álvarez, empresario confitero, melómano y músico aficionado entre otros, junto a los todavía vivos Ramón del Llano, trompeta y trompa, o Fermín Álvarez Gil, clarinete, pusieron en pie la Asociación Mierense de Amigos de la Música (AMAM), retomando una formación con pocos mimbres pero mucha ilusión, con algunos veteranos que nunca guardaron sus instrumentos y unos “educandos” que se formarían en la nueva banda. Pasacalles y conciertos en fiestas puntuales que devolvieron la esperanza a mierenses de todas las edades, creciendo el número de socios que apoyaban una banda de nuevo llevando el nombre de la villa del Caudal por todo Asturias, siendo Llanes y el 8 de septiembre casi el termómetro de los avances anuales.

La llegada del maestro murciano Antonio Cánovas Moreno (Totana, 1979), saxofonista y profesor en el Conservatorio de Oviedo supuso el último empujón en cuanto a calidad y plantilla, rejuveneciendo además de afrontar repertorios de un nivel impensable hace 25 años sin olvidar “clásicos” pero apostando por obras actuales, algo que supone estar al día en la actualidad de las músicas para banda y muchas horas de estudio previo para poder ensayarlas cara a los conciertos. Cada vez más orgulloso comprobando el nivel de nuestra Banda (pasarse por su canal en YouTube© es una pequeña muestra), capaz de codearse en igualdad e incluso superioridad con otras hermanas e incluso compartir escenario de Champions en el Auditorio de Oviedo con su Banda, o ser invitada a Galdácano devolviendo visita y dejando bien alto el pabellón de Mieres, cuyo Ayuntamiento siempre ha apoyado.
Acabando mayo la directiva ha tomado unas decisiones que solo siembran dudas, nubarrones y el desconcierto de unos músicos que han escrito un comunicado que paso a reproducir, esperando que “los de siempre” den un paso atrás o directamente se vayan dejando el cargo para gente joven con ideas claras y sin afán de protagonismo. No es justo que el Maestro Cánovas tras el excelente trabajo realizado estos años se le pague con un despido y salida por la puerta de atrás, rápidamente sustituido en una maniobra un tanto oscura por no decir ominosa y ofensiva para cualquiera con sentido común.

COMUNICADO INFORMATIVO

 

En relación a todas las informaciones aparecidas este fin de semana en medios de comunicación y redes sociales queremos decir en nombre de todos los compañeros y compañeras de la banda que hemos llegado hasta aquí de la mano de nuestro director, Antonio Cánovas Moreno, y salvando las dificultades que existen por parte de la actual directiva de la asociación a la que pertenece nuestra banda, la Asociación Mierense de Amigos de la Música.
Los componentes de esta banda siempre soportamos con resignación la desidia de los actuales responsables. Como disfrutamos ensayando y actuando, eso nos compensa como músicos.
Los miembros de esta banda somos socios de la asociación, no cobramos y hacemos esto por nuestro amor a la música y la fidelidad hacia este colectivo.
Sin embargo, hace unos meses, la expulsión de un compañero, de una forma totalmente arbitraria, en contra de todas las opiniones despertó el malestar latente en la banda.
A partir de ese momento, como músicos de la banda y como socios, comenzamos a pedir explicaciones a la junta directiva, en privado y en la Asamblea General, sobre su gestión. La información que hemos conseguido es una absoluta falta de transparencia.
 Hoy, sentimos estupor ante la manera en la que se ha procedido a despedir al Director de esta Banda. 
Cuando llegamos al lugar habitual de ensayo como todos los sábados, nos enteramos superficialmente de que nos faltaba LA BATUTA.

 

ESTAMOS EN ABSOLUTO DESACUERDO Y QUEREMOS DEJARLO PATENTE. 
Y también decir que Antonio Cánovas ha llevado a nuestra banda a ser una de las mejores formaciones de Asturias.
 Con Antonio, crecimos en número y en calidad, ampliamos repertorio, llegamos a nuevos escenarios de gran importancia y participamos en proyectos muy ambiciosos con otras formaciones musicales.
 No entendemos los motivos. La junta directiva, de manera totalmente unilateral, como practica habitual, decidió cesarle sin más.
 Nosotros propusimos siempre el diálogo y siempre chocamos con la cerrazón, las malas maneras y su negativa. 
En esos intentos de tender puentes tenemos que decir públicamente que siempre contamos con el Ayuntamiento en la persona de su alcalde, Aníbal Vázquez, y especialmente en su concejal de Cultura, Juan Ponte, a los que agradecemos su interés y su labor de mediación.

Aún sigue tristemente siendo noticia en La Nueva España “Cuencas” (web para suscriptores), martes 29 de mayo:

La Banda también de folixa

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Este fin de semana se ha celebrado la Folixa na Primavera que parece haberse consolidado por parte del ayuntamiento local como una cita con lo tradicional, desde la llamada música folk, la tonada y la sidra primera escanciada junto a la gastronomía, aunque los orígenes fuesen para devolver al entorno hostelero del Parque Jovellanos la marcha que se llevó Requejo como “catedral sidrera” y recuperar la gente joven, pero incluso menores de edad ha tomado y tornado esta folixa en desmadre etílico que conviene evitar a toda costa (y coste).

Sin ahondar en críticas o calidades de estas fiestas inventadas, como celebrar carnavales en Cuaresma o el peso que se les ha dado a negocios para (re)organizar eventos donde la corporación tampoco está muy unida, al menos me quedo con la música como protagonista indiscutible de todo evento.

El tiempo climatológico no siempre ayuda con un arranque diluviando y desapacible de viernes para poder escuchar además de cantantes de tonada a dos grupos emblemáticos en nuestra tierrrina como Los Berrones o Skama la Rede, aunque el sábado pudimos disfrutar de una mañana verdaderamente primaveral para tomar por 3€ que costaba el vaso de sidra y mientras íbamos catando los distintos palos a las 13:30 volvía al Parque Jovellanos y su auditorio la Banda de Música de Mieres dirigida por la valdesana Lara González Cortés, oboe de la agrupación local que tomaba la batuta con verdadero magisterio, poniendo a las mujeres en el mismo sitio que los hombres para una profesión donde todavía son minoría pero ganándose el puesto con mucho estudio y tesón como demostró Lara, nombre novelesco, cinematográfico y por supuesto musical.

El repertorio elegido para esta “sesión sidra” fue variado, no solo bailables como se decía entonces, sino con músicas cercanas, populares, conocidas, que sirvieron de fondo más que protagonista a un público que tomó sidra y música sin exigencias, catando sin ahondar en detalles, que los había tanto en el zumo de a manzana como más  la calurosa mañana.

Lara González Cortés dirigiendo la Banda de Música de Mieres comenzaron con un pasadobole, como debe ser una sesión de bailables: Andrés contrabandista del alicantino Oscar Navarro (Novelda, 1981), antes de unos excelentes poutpourris, pupurris o “medleys” que dicen los entendidos, con melodías bien arregladas para banda de temas muy conocidos.
Primero el arreglo para banda de Manuel Calero García sobre temas de Nino Bravo, Nino Bravo en concierto donde reconocimos a Noelia, América, Un beso y una flor más Libre, después el homenaje a “La Voz”, Frank Sinatra in concert en arreglos de Norbert Studnitzky escuchando desde el Cheeck to cheeck que dice “estoy en el cielo”, recuerdo a los seres queridos que se nos van, Something Stupid, una “tontería” que cantase con su hija Nancy, hasta el New York, New York.

Buenos años de marcha en Mieres aquellos 70s y parte de los 80s donde otro arreglo titulado Disco light  nos devolvió aquellos éxitos en arreglos realmente conseguidos como Stayin’ Alive, I will survival, YMCA, mejor por banda que enlatados, pues el directo seguirá siendo único e irrepetible.
No es por presumir pero lo bueno de la llamada música pop de mi juventud el tiempo acaba conviertiéndola en clásicos, por lo que todas las edades conocen y tararean los grandes éxitos de Abba, Abba Gold de nuevo con arreglos excelentes de Ron Sebregts donde van sucediéndose Dancing Queen, Mamma Mia, Fernando o The winner takes it all.

Otro tanto con los atemporales y únicos Beatles y este Tribute con unos pocos éxitos arreglados por John Moss como All my loving, A Hard days night, Ticket to ride, Yesterday… llevando las conocidas melodías distintos solistas con un ritmo seguro de los percusionistas, que gozarían  en el último pupurri con el Midley del guitarrista Carlos Santana con la banda transportándonos en el arreglo de Giancarlo Gazzani titulado Santana A portrait con Flor de luna, Oye cómo va o Europa donde el saxo solista emula esos punteos que viven en nuestra memoria atemporal, porque lo bueno no cumple años aunque nosotros sí.
Larga vida a nuestra banda de música y mi enhorabuena a Lara González para quien deseo una fructífera carrera musical, oboe o batuta, ambas exigentes pero al alcance de gente como ella.
Por la tarde tocaría zarzuela en Oviedo, pero ya lo contaré en otra entrada bien o mal querida… y este domingo aún queda folixa.

Mieres suena en Oviedo

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Domingo 11 de marzo, 19:00 horas. Auditorio de Oviedo, Banda de Música “Ciudad de Oviedo”: Conciertos de Invierno. Banda de Música de Mieres, Antonio Cánovas (director); Banda de Música “Ciudad de Oviedo”, Francisco Vigil (director).

La música de banda sigue teniendo un público fiel además de ser no solo cimiento de melómanos sino el laboratorio de compositores actuales que encuentran las sonoridades específicas en estas formaciones, también cantera de instrumentistas y afición para una juventud no siempre visibilizada en unos tiempos donde los estudios no reglados parecen olvidados. Mi aplauso y admiración al sacrificio de horas y horas de ensayos en casa más los conjuntos para poder disfrutar de conciertos como este dominical que sigue llenando cada mes el auditorio de la capital.

Quienes me leen conocen mis raíces de melómano con la Banda de Mieres a la que escucho cuando puedo y de la que me declaro incondicional desde su renacer gracias a la la Asociación Mierense de Amigos de la Música allá en 1991, un año para no olvidarme al ser el de mi boda así como el de la fundación de la OSPA. Con el murciano Antonio Cánovas Moreno (Totana, 1979) “nuestra banda” no solo se ha consolidado y rejuvenecido sino que conocedor del excelente material humano y musical con que cuenta va aumentando las exigencias poco a poco afrontando repertorios impensables hace poco y con una calidad pareja a la banda anfitriona que invitó a la mierense a este ciclo de conciertos invernales, abriendo la velada (dejo a continuación el programa inicial que he retocado para la foto de portada y dejarlo en el orden correcto).

En un año pero especialmente desde Santa Cecilia la evolución de la Banda de Música de Mieres sigue imparable y escucharla en el auditorio con un programa casi sinfónico no solo me llenó de satisfacción y orgullo sino de felicidad por el repertorio elegido y su profesionalidad en la interpretación disfrutando de una acústica perfecta para las obras y autores elegidos.
No puede faltar nunca un pasodoble en un concierto de banda, apostando por el nuevo repertorio que avanza en lenguaje y texturas sin perder nunca el origen bailable. El Torico de la Cuerda (2002) de Luis Serrano Alarcón (Valencia, 1972) es una muestra de ello y encargo del Ayuntamiento de Chiva, dejando enlazadas en todos los títulos algunas interpretaciones aunque por otras formaciones distintas a las de este domingo por no perder mi afán didáctico en compartir y dar a conocer lo que tocan nuestras bandas hoy, aquí escritura de un músico valenciano cuya procedencia ya puede darnos idea de lo que supone a nivel musical y más en una carrera internacional que comienza a recoger sus frutos.

La generación de compositores españoles actuales dominan la técnica compositiva y todo tipo de instrumentaciones sean sinfónicas, camerísticas o corales. Hace dos años y con motivo de la exposición Aqva de “Las Edades del Hombredescubrí al toresano David Rivas (1982) al que pude saludar en persona al finalizar este concierto, presente para disfrutar con La ruta del Cid (2017), cuatro movimientos aplaudidos cada uno al no figurar en el programa: “1. El inicio de una leyenda; 2. El deber de un guerrero, luchar por su señor; 3. Nostalgia. Jimena en su corazón; 4. Fiesta final: El Cid llega a Valencia“. Música épica sin necesidad de imágenes aunque funcione cual banda sonora (eso es un “Poema Sinfónico”), con despliegue de percusiones variadas y utilizando un teclado electrónico emulando el arpa para suplir ésta, sin desmerecer por sonido, intención y limpieza, sumándole las voces de los propios instrumentistas cual coro u otro instrumento engrandeciendo tímbricas incluso con gritos de guerra enarbolando maderas y metales, sin faltar un clarinetista haciendo de narrador en el primer número. Me impresionó la amplia gama dinámica de los mierenses tanto en los delicados pasajes cantabile de flautas y clarinetes como en los poderosos de los metales y la precisión para los exigentes cambios rítmicos y de compás perfectamente indicados y llevados por el Maestro Cánovas. El compositor subió a dar su plácet a la banda mierense y a su director recogiendo los aplausos merecidos de un público fiel y entendido que disfrutó con esta composición del zamorano.

A continuación una verdadera banda sonoraAlatriste de la que el compositor murciano Roque Baños (Jumilla, 1968) adaptó esta Suite que la Banda de Música de Mieres interpretó en Oviedo, una prueba de fuego más donde junto al teclado con sonido de arpa se unió una guitarra española (recordando el Aranjuez de Rodrigo) que dieron algún problema de afinación al estar amplificados y que hizo se notara más, al igual que cuando entró el sonido de órgano, lo que no empañó una interpretación de altura sinfónica donde brillaron todas las secciones y solistas, queriendo destacar además de los “habituales” clarinete, trompeta o flauta al trío femenino de trompas, de sonido compacto, aterciopelado y valiente.
Y de propina otro de los compositores actuales que mejor escribe para banda (todavía resuena en mi cabeza el Libertadores): el alicantino Oscar Navarro (Novelda, 1981) con el pasodoble Andrés Contrabandista donde Don Antonio apenas necesitó dirigir demostrando el duro trabajo previo de ensayos, dejando sonar a sus músicos para escucharse unos a otros haciendo música de calidad sinfónica con menos medios de los deseados pero toneladas de ilusión. Lo dicho, orgulloso de la banda de mi pueblo.

El maestro Francisco Vigil Sampedro volvía un año después de su “jubilación” al frente de la Banda de Música “Ciudad de Oviedo” en una segunda parte igual de exigente y poderosa que la primera por obras y autores seleccionados, menos actuales pero dignos de escucharse cuando hay plantilla para ello y la banda carbayona la tiene desde su fundación en 1992, contando con varios profesionales.
Así la obertura Tantaluqualen (1868) del austrohúngaro Franz Von Suppé (1819-1895) recordándome cuánta música sinfónica se adaptó para las bandas siendo nuestras primeras tomas de contacto en vivo con repertorios inalcanzables.

Más cercana en el tiempo la composición The idol of the flies (2008) del suizo Franco Cesarini (1961) que tiene de subtítulo “A Tone Poem after Jane Rice, Op. 13” de lenguaje actual en cuanto a investigador de texturas y empleo de amplia percusión casi necesaria pero con toques académicos y buena instrumentación para bandas, que la capitalina interpretó segura bajo la sabia batuta del Maestro Vigil. En la onda de bandas sonoras de la primera parte mierense, esta partitura inspirada en la historia de un niño huérfano que tiraniza su entorno e invoca repetidamente un “ídolo de las moscas” como símbolo de su poder, y con eso él realmente llama al diablo, cuyo nombre traducido por Beelzebub es “El ídolo de las moscas”, Cesarini no cuenta la trama exacta de la historia truculenta sino que reproduce su atmósfera densa y sombría.
La Suite op. 66 The crown of India (1911-12) del inglés Sir Edward Elgar (1857-1934) en los cinco movimientos seleccionados por el compositor volvía el mundo de las orquestas sinfónicas “recreado” desde las bandas sinfónicas (las nuestras sin cuerda), a mayor gloria del imperio con la música ensalzando el poderío no exento de exotismo, y donde los saxofones cantan mejor que los cellos, destacando los solos del clarinete y concertino Isidoro Otero y del mierense Juan Flores al saxo alto.

No podíamos marchar sin propina y además un pasodoble, Guadix del vasco Primitivo Azpiazu (Zumárraga, 1912-1990), la forma española por antonomasia, paso doble inigualable que estas formaciones tienen la obligación de mantener, mejor cuando tenemos composiciones de tanta calidad como las elegidas para este tarde de domingo, dos generaciones que mantienen viva la música de banda.

Humor con percusión

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Domingo 14 de enero, 19:00 horas. Auditorio de Oviedo, Conciertos de invierno: “¡Vaya Banda!”, Odaiko, Banda de Música “Ciudad de Oviedo”, David Colado Coronas (director). Entrada libre.
Lleno familiar con muchos niños protagonistas para disfrutar del espectáculo de los percusionistas gallegos de Odaiko que contaron con la Banda de Música de Oviedo como acompañante de lujo, coprotagonizando un espectáculo de humor musical con la percusión tanto corporal como de membranófonos, idiófonos y cotidiáfonos sin renunciar a momentos de virtuosismo compartido en la marimba.

Toda una experiencia bautizada como ¡Vaya Banda! que va más allá de lo circense o las acrobacias retomando el espíritu de los payasos que siempre fueron excelentes músicos y hoy en trío gallego domina toda la percusión, “embajadores del ritmo” como se autodefinen.

Un hilo narrador por megafonía (no se entendía cuando coincidía con la banda) fue sumando apariciones de los percusionistas y el “programa” con golpes en todos los sentidos, haciendo partícipe al público de todas las edades con la complicidad del Maestro Colado, a un percusionista de la propia formación carbayona al que sumaron en distintos números, y hasta las distintas secciones que también gozaron con “gags” como el Bolero de Ravel persiguiendo el caja a la flautista que interpretaba la conocida melodía mientras el respetable intentaba el ostinato rítmico con dos dedos sobre la palma de la otra mano… tras haber calentado muslos y dado unos saltos.

Una Carmen (Bizet) de torero y drag-flamencas nada ofensivas donde la guitarra también fue utilizada genialmente como percusión junto al cajón tras una marimba “en espejo” por dos maestros

El gritado más que coreado Hakuna Matata de ambiente selvátivo sirvió para que estos maestros gallegos nos hicieran sentir niños a todos y disfrutar con el taiko y dos tumbadoras en cómica comunión percusiva que aúna los lenguajes universales sin palabras (mimo y música).

La Marcha Turca (Mozart) con esos “cotidiáfonos” de siempre, caso de las botellas tanto golpeadas (idiófonos) como sopladas (aerófonos) sumándose un “garráfono” por bautizar el invento que viene a ser un contrabajo fabricado con un palo, cuerda y garrafa de caja de resonancia (arriba está la foto), más la banda intentando encajar el tempo, para levantarnos de las butacas y armar un carnaval de río de W. Schneider entre todos.
La versatilidad de los gallegos en instrumentos y combinaciones de complementos de ropa para pasar de un ambiente a otro en este viaje con la percusión es digno de admiración, verdaderos titiriteros con cambios fulgurantes.

Especiales también unas compartidas Czardas (Monti) en la marimba -no trajeron vibráfonos- con la banda que dieron tanto juego como la propina a trío de un Vuelo del moscardón (Rimsky Korshakov) presentado como “mosca cojonera” realmente virtuoso tras un Circus Can-Can (Offenbach) que convirtió el escenario en una de mis clases con los “Boomwhackers“.

Una excelente tarde de domingo en familia con dos “bandas”, la gallega y la ovetense que sigue apostando por lo novedoso aunque el circo sea de siempre y la música comparta título del mayor espectáculo del mundo, uniendo círculos más que mundos plenamente terapéuticos. Y cada mes un concierto, incluso en abril dos… Intentaremos seguir contándolo. Hoy la enhorabuena para Odaiko.

Santa Cecilia en Mieres

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Este 2017 la festividad de Santa Cecilia caía de miércoles, por lo que en Mieres decidió ocupar no ese día sino dos sábados el Auditorio Teodoro Cuesta, anterior y posterior al 22, con sendos conciertos a cargo de nuestras mejores señas musicales de identidad, el Orfeón y la Banda, también con formaciones invitadas para hacerlas partícipes de la fiesta y con las que hay especiales relaciones.

El sábado 18 y con poco más de media entrada era el día coral de la patrona con dos protagonistas de casa: la orfeonista y pianista Susana Álvarez y el director Carlos Ruiz de Arcaute Rivero, la primera encargada de abrir concierto con el conocido Torna a Surriento al piano y acompañando al invitado Coro Melódico también dirigido por el titular del orfeón.
Media docena de temas nos dejó esta agrupación femenina de carácter social, canciones conocidas por casi todo el público presente y presentadas por Eustaquio Álvarez Hevia, presidente del laureado e histórico orfeón local, obras sin grandes pretensiones ni arreglos pero que con el acompañamiento pianístico de Susana siempre ayuda y da empaque a estas melodías populares del pasado siglo, que paso a detallar y enlazarlas a YouTube©:
La popularizada por Jorge Sepúlveda Mirando al mar de Carlos de Haro Valencia (+1963) y Marino García González (1910), el bolero Viajera -1947- de Francisco García del Val (1897-1984) en el arreglo de Fernando García Morcillo (1916-2002), la conocida habanera-bolero Yo te diré de la película de 1945 “Los últimos de Filipinas”, con letra del polifacético malagueño Enrique Llovet Sánchez (1917-2010) y música del compositor y pianista húngaro Jorge Halpern (1916) en arreglo de M. Salina, la también muy versioneada Torna a Surriento (1902) de los hermanos De Curtis, el pintor y poeta Giambattista (1860-1926) y el músico Ernesto (1875-1937), más dos canciones de la mexicana afincada en EE.UU. María Grever (1884-1951) Cuando vuelva a tu lado (1924) y Despedida (1946).

Sin más espera que la entrega de presentes más el agradecimiento a los invitados, llegó el turno del
Orfeón de Mieres de nuevo con Carlos Ruiz de Arcaute que desgranaron otra media docena de temas de su repertorio, esta vez explicados por el director y una muestra de los diferentes estilos que nuestro coro lleva por toda la geografía, igualmente enlazados a su canal en YouTube©, ganando en empaste y sonoridades aunque se note el cansancio en alguna cuerda. Comenzaron con Señor, me cansa la vida (Antonio Machado / Juan Alfonso García, 1935), el siempre agradecido folklore asturiano de Atardecer (Sergio Domingo), Ay! un galán (Javier Armenter, 1965) y Mocina, dame un besín (Senén Guillermo Molleda / Antolín de la Fuente) más la habanera popular de Totana Un velero y una canción de Santos Montiel en armonización para coro mixto de José Luis López García, para finalizar recordando a Puerto Rico en un arreglo que personalmente nunca me ha gustado de Mi viejo San Juan (Noel Estrada / arr. Antonio Barés). Nuevos detalles entre formaciones para seguir recordando este concierto de “los coros de Carlos y Susana” con repertorios y objetivos distintos aunque la música vocal no entienda de etiquetas.

El broche final unió a los dos coros para entonar con el público sumado a ellos el himno Asturias, patria querida.
Dejo recortes del diario La Nueva España recogiendo el evento:

Y el sábado 25 llegó el turno de la Banda de Música de Mieres que llenó el Auditorio que lleva el nombre de nuestro bate y músico local Teodoro Cuesta, logrando un enorme éxito celebrando también sus Bodas de Plata, compartiendo evento con su “hermana mayor” de Pola de Siero, depositaria y heredera de instrumentos y partituras cuando desapareció la Banda Municipal, devolviendo honores para rescatarla del olvido desde la Asociación Mierense de Amigos de la Música (AMAM) presidida entonces por dos antiguos componentes, el recordado fliscorno Ricardo Merediz y el trompeta Ramón del Llano, que sería su primer director y actual presidente. Cual ave fénix levantaría nuestra laureda banda el vuelo hasta alcanzar una calidad digna de elogio con su actual director Antonio Cánovas Moreno al frente.

El concierto estuvo presentado por Luis Antonio García Pardo, quien además de algunas redundancias y obviedades también leyó las notas al programa que se entregaron a los asistentes, si bien la penumbra no ayudaba a leer, ayudando su aportación en este sentido.

La Banda de Música de Siero de la Asociación Sierense de Amigos de la Música (ASAM), con Alfonso Sánchez Peña al frente tiene una plantilla no muy amplia que lleva 30 años funcionando y parece estar ahora en proceso de relevo generacional. Trajo un programa con cuatro temas distintos y variados en dificultad de ejecución (especialmente para los clarinetes): el conocido pasodoble torero Pepita Greus -1926- de Pascual Pérez Choví (1889-1953), Variazione in blue -1992- del holandés Jacob de Haan (1959), un verdadero regenerador de la música de banda con obras actuales que siguen bebiendo de la tradición, la selección de la zarzuela La alegría de la huerta -1900- del madrileño Federico Chueca (1846-1908) y la selección de temas del musical también llevado al cine My fair lady -1964- de Frederick Loewe (1901-1988), arreglos para banda bien distintos y de resultados dispares en afinación y empaste, pareciendo más cómodos en lo tradicional, en parte por la falta de más efectivos o la carencia de instrumentos como oboes o fagotes que completarían unas versiones algo vacías pese a los esfuerzos del veterano maestro Sánchez Peña que por lo menos sacó buenas dinámicas de sus pupilos sin apretarles demasiado en los aires elegidos tejiendo con los mimbres de que dispone, pues supongo que todos querríamos una verdadera banda sinfónica a falta de orquesta.

Tras la entrega por parte del presidente mierense de una placa agradeciendo la ayuda y hermanamiento de ambas bandas llegó el turno de la local con tres obras actuales, difíciles e impactantes afrontadas desde el duro trabajo y esfuerzo con la ilusión e ímpetu juvenil de todos amén de una plantilla perfecta para las partituras elegidas por el maestro murciano y saxofonista Antonio Cánovas.

Cada concierto de la “plateada” banda mierense es una dosis de optimismo por la música y su intrepretación, difícil siempre elegir obras exigentes para ir ampliando repertorio actual sin perder calidad, al contrario, llenas de complejidades siempre bien resueltas con una plantilla diríamos que ideal en cantidad y calidad, aprendiendo cada día para enamorar al público allá donde actúan.
El murciano Roque Baños (Jumilla, 1968) no solo tiene excelentes bandas sonoras sino que como buen levantino la música de banda corre por sus venas, la mejor base para todo músico. Su pasodoble sinfónico A mi madre no pierde el carácter festivo e hispano esperado pero añade una escritura realmente sinfónica y llena de matices que su paisano Cánovas transmitió a cada sección de la banda para saborear la elegancia, sin echar de menos cellos.

Otro compositor murciano innovador en sus obras para banda es José Alberto Pina (Cartagena, 1984) del que pudimos disfrutar The legend of Maracaibo, partitura de toques épicos casi cinematográficos en la línea de John Barry o Vangelis pero conocedor a fondo de la plantilla de banda sacando de ella momentos bellísimos, contrastes de dinámicas increíbles y personalmente una tímbrica en clarinetes y saxofones exquisita y delicada sin perder un ápice la intensidad demandada. Todas las secciones brillaron a gran altura, con protagonismo de la percusión empujando al resto, sumando un joven trompetista inspirado y unas solistas de flauta u oboe que suman enteros a unas calidades envidiables para una formación que sigue dándonos muchas alegrías a sus seguidores haciéndonos llegar partituras como la de Pina.

Y de cine sería Bonaparte -2008- del austríaco Otto W. Schwarz (1967), equiparable con los murcianos en esta partitura dedicada al militar y distintas etapas, documental musical con variaciones del himno francés bien delineadas, herencia beethoveniana de La victoria de Wellington (La batalla de la victoria) y los contrastes dinámicos, anímicos, contagiados por todos los soldados a las órdenes del “mariscal Cánovas”, músicos plegados al mando, respondiendo al detalle desde una percusión marcial siempre ajustada a los toques militares. Músicas de nuestro tiempo, compositores básicamente españoles preparados y con proyección internacional interpretados por músicos con mucho futuro.

Finalizada la música el presidente de la ASAM hizo entrega de una placa para recordar estos 25 años de hermanamiento con la Banda de Música de Mieres, digna heredera de la municipal que también conocí y me acercó a una música que nunca he abandonado. Gracias y feliz aniversario.

Domingo de música transatlántica

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Domingo 15 de octubre, 19:00 horas. Auditorio de Oviedo, “Conciertos de otoño”: Vuelta Abajo, Banda de Música Ciudad de Oviedo, David Colado Coronas (director). Entrada libre.

Llevo años siguiendo a mis amigos de Vuelta Abajo desde su fundación allá por San Mateo de 2001 cuando los boleros y el son les dejaba huella de sus viajes tunantescos a Miami y Cuba, para ir creciendo  a partir de 2006 en número, ritmos y calidad. No me perdí varias de sus actuaciones por distintos locales y sobre todo “las grandes” de la Plaza de la Catedral compartidas desde este blog en plenas fiestas de 2013 y 2014 (un festival compartiendo escenario con Los Sabandeños el Día de América en Asturias) así como la grabación en vivo de su CD “Entre amigos” el 15 de enero de 2012 celebrando los 10 años en el Teatro Filarmónica. Tampoco podía faltar a este nuevo proyecto ampliando repertorio y sumándose a la Banda de Música Ciudad de Oviedo en el inicio de futuras colaboraciones.

Mucho público esta tarde dominical para escuchar músicas del otro lado del charco, el repertorio habitual de nuestros “sabandeños asturianos” que sigue creciendo. Aunque algo mermados en efectivos, con solo 17 en escena (nueve voces y ocho instrumentistas) no muy bien amplificados, volvieron a demostrar el dominio de la música hispanoamericana así como lo trabajado que tienen cada tema, comenzando con la peruana Luz de amanecer (Carlos Ayala), uno de los primeros del grupo que sigue siendo perfecta presentación, ese minero boliviano con flautas, charango, bombo legüero y unas voces bien ensayadas (además de contar con un micrófono para cada una) con el refuerzo del bajo eléctrico, más potente que un guitarrón o el habitual contrabajo.
De México nos dejarían El camino de la noche (José Alfredo Jiménez) jugando con la hermosa voz solista emulando al gran Javier Solís con más calidez instrumental que la original y un “coro” muy bien empastado, otro de los temas que Vuelta Abajo no puede dejar de ofrecer.

Casi a media luz para continuar viaje hasta Argentina y esa Oración del remanso compuesta por Jorge Fandermole que Mercedes Sosa rezaba como nadie y los asturianos han incorporado desde la intimidad y el buenhacer del conjunto para continuar viaje por Cuyo con El niño y el canario (Hilario Cuadros / Evaristo Fratantoni) que de niños conocimos por Jorge Cafrune y Marito aunque me quedo con esta versión nuestra menos empalagosa y mejor armonizada.
Se notó la falta de más voces, especialmente la primera, en el vals jaranero Callejón de un solo caño (Victoria y Nicomedes Santa Cruz) interpretado junto a Palmero sube a la palma, ¡qué bonito! recordando a nuestros admirados canarios especialmente en la parte instrumental. Sin perder sabor llegaría la Zamba de la toldería (Buenaventura Luna, Óscar Valles y Fernando Porta), rítmica en estado puro y buenos punteos, Alma guaraní (Osvaldo Sosa / Damasio Esquivel) de belleza habitual en estas melodías del Paraguay, para cerrar viaje con la historia de un negro en Uruguay visto desde la vecina Argentina, de nuevo limitados en los equilibrios de voces e instrumentos con el Candombe para José (Roberto Ternán) y una amplificación no muy inspirada, recordando los tres orígenes del folklore hispanoamericano: el español, el indígena y el africano, feliz mestizaje que tan buena música nos ha dejado y de la que Vuelta Abajo son buenos intérpretes.

Sin apenas respiro y lo que se tarda en vaciar el escenario, la Banda de Música Ciudad de Oviedo nos traería más música del otro lado con unos arreglos verdaderamente espectaculares para apreciar la calidad de una formación donde solo faltó una flauta más para haber redondeado una interpretación llena de sutilezas, ritmo y armonías de película, siempre con David Colado atento a cada dinámica y protagonismo en plena renovación de repertorio. Interesante el arreglo de “Los hijos de Sánchez”, traducción española de Children of Sánchez de Chuck Mangione, un virtuoso del fliscorno en los felices 70 con este tema que sirvió de banda sonora a la película homónima, aquí con protagonismo no solo del flügelhorn sino también del saxo alto, pero con todas las secciones conformando un tema algo repetitivo, sin voz, que salva un ritmo frenético empujando el tema siguiendo las modas de entonces.
Con ese aire peliculero de las películas vaqueras nos mantuvimos en el nuevo continente con la conocida habanera esta vez reconvertida en mambo La Paloma (Sebastián Yradier) para una banda muy potente, especialmente en los metales y nuevamente la percusión que marca diferencias en este arreglo japonés. Y todavía más curiosa la versión de Amapola (José Mª Lacalle), un gaditano emigrado a Nueva York, cambiando los ritmos del bolero inicial, rumba y chachacá terminando en samba, verdadero homenaje caribeño del músico nipón Naohiro Iwai (1923-2014) para mantener ese aire transatlántico de este domingo donde el fuego robaba protagonismo a la música. Antes de volver a hacer una pequeña escala en nuestra España, el conocido tema de Rafael Hernández Marín “El Jibarito” El Cumbanchero con una instrumentación nada vulgar de nuevo a cargo de este descubrimiento del imperio naciente, hoy casi tan protagonista como los intérpretes, y pese a lo “vulgar” que nos podrían parecer estas canciones que toman nuevos aires, nunca mejor dicho, haciendo que las bandas también actualicen sonoridades y estilos.
Canta la copla que “La Habana es Cádiz con más negritos, Cádiz, La Habana con más salero” y Pascual Piqueras (Valencia, 1973) compuso este De Cai manteniendo la percusión del cajón mal llamado flamenco, venido de Perú pero totalmente asimilado gracias a Paco de Lucía, sumándole palmas y taconeo (bien por la pareja de percusionistas) que se quedaron comidos por las dinámicas de toda la banda, aires del sur con instrumentación internacional para esta música tan exportable y llena de vida, con todas las secciones participando.

Para el fin de fiesta nada mejor que volver a cruzar el Atlántico y aunar esfuerzos Vuelta Abajo con la banda y dos temas que los primeros tienen de siempre buscando nuevas sonoridades aunque la amplificación ni los arreglos estuvieron a la altura necesaria: Manhã de Carnaval (Luis Bonfa), ese Brasil de “Orfeo Negro” que hubiese necesitado más presencia y cuerpo vocal e instrumental con menos volúmenes en la banda, y el conocido joropo, casi segundo himno venezolano Alma Llanera (Rafael Bolívar Coronado – Pedro Elías Gutiérrez) que bisarían mejorando planos aunque la instrumentación no vendría mal eliminar la melodía duplicada o al menos mimar los matices, aunque supongo que esta primera toma de contacto también suponga corregir detalles y buscar arreglos tan buenos como los del japonés. Espero ya el siguiente proyecto para animar a estas fusiones más allá de coros de zarzuela y óperas, pues siempre digo que no hay etiquetas para la música, solo la que gusta y la que no, y David Colado apuesta por ello.

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