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Don Alfredo de la Roza, siempre

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Martes 21 de febrero, 19:30 horas. Sala de Cámara del Auditorio de Oviedo: XII Ciclo de Música Sacra “Alfredo de la Roza”. Mesa redonda en torno a Don Alfredo.
Doce años largos que mi querido Alfredo nos dejaba pero que su Escolanía San Salvador sigue manteniendo vivo en el recuerdo, no ya con este ciclo que lleva su nombre sino en el día a día y esperando que octubre sea el mes donde Oviedo tenga en su callejero a Alfredo de la Roza Campo (Santa Marina de Cuclillos, Siero, 5 de diciembre de 1925 – Oviedo, 31 de octubre de 2004).

José Luis, Sandúa, Ovín y Chema

Como novedad de la duodécima edición del ciclo se han incorporado las conferencias, una más académica sobre la Schola Cantorum del Seminario ovetense y esta mesa redonda que congregó a cuatro amigos, alumnos y compañeros en charla amigable, aunque muchísismos de los que asistimos también recordamos muchas de las anécdotas que fueron surgiendo desde la mesa. Ahí estaban José Luis Alonso Tuñón, párroco de San Isidoro que acogió a la Escolanía cuando la “desterraron” de la Catedral donde Alfredo era “Maestro de Capilla” pero sin ella, alumno y con los años amigo, pues el Maestro cercano acaba siendo amigo una vez pasada la dualidad docente-discente; José María Hevia, Chema para todos, sacerdote además de cantor y compañero quien supo aprender a entender los Salmos desde la música no ya escrita sino sentida mucho antes de rezarlos, también dando el paso casi lógico tratándose siempre de Alfredo. José Manuel Ovín De La Vega, otro componente de aquella increíble Schola, docente que “liberaba el dolor” de Alfredo al encargarse de los que por aquí decimos “de oreya dura” en el Seminario, incluso obligándoles a desfilar para comprobar que por lo menos ritmo tenían, anécdota recordada por José Luis, seguidor de esa escuela de dirección coral que Don Alfredo fue regando, impulsor también de los años dorados de una FECORA donde los cuadernos corales eran manuscritos dignos de imprenta, y tantas aventuras codo a codo. Y mi paisano Joaquín Sandúa, de escolano en Covadonga al Seminario de Oviedo bajo la tutela de Don Alfredo, compañero de andanzas en el Ochote Principado, también con amistades comunes, primero en la Escolanía San Salvador (a la que “recomendó” la nueva y actual sede tras el “destierro catedralicio”) y sobre todo durante aquellos brillantes años de la Capilla Polifónica “Ciudad de Oviedo” con Benito Lauret desempolvando el archivo catedralicio, llevándolo al disco y realizando giras con una formación vocal realmente excelente en aquellos años.

Habría para muchas más mesas con Alfredo en el recuerdo, Don Alfredo como le llamaban en el ochote (que tranquilizaba al director y no a la inversa), su humildad, él lo llamaba antidivismo militante, como una de las cualidades más mencionadas, alumno muchos años de aquellos cursos de dirección coral en Cervera (Lérida) porque ser autodidacta también necesitaba reciclar e incluso tener una titulación que ni siquiera recogió: los viajes en su Lambretta y sotana que no eran lo mejor para recorrer monumentos que iba “descubriendo” por aquella geografía de los años cincuenta, con su otra pasión por el Arte y la Historia contada desde sus vivencias, porque los datos ya estaban en los libros. También el tertuliano en los conciertos del Campoamor o el Auditorio (como recordaba Ovín y aún pude disfrutarlo en muchos descansos), el amor y respeto por todo tipo de música, su afición por la tecnología atesorando grabaciones de su idolatrada “Radio 2” (hoy Radio Clásica), su participación siempre de buen educador ambientando el Seminario con música y fútbol los domingos… fotógrafo, cinéfilo, y todo lo novedoso para un hombre de mente abierta en unos tiempos difícil que con él no parecían tanto. Ciertamente Don Alfredo fue único, y apenas se habló del compositor y transcriptor de tanta música, aunque mi admirado Ángel Medina lo hace como nadie en su blog. Surgió una anécdota sobre una “Salve a 8 voces” que ni siquiera recordaba haber escrito y compuesta tras una estancia en Montserrat que le inspiró para poder ofrecerla en Covadonga con la Escolanía y la Schola del Seminario en una proeza coral por entonces (inicio de los años 50), como nos recordó “Sandu”.

También tengo mis anécdotas con Alfredo, algunas salieron a la luz pero quiero recordar la gracia que le hacían mis (malas) imitaciones de Chico Marx al piano durante los cursos de dirección coral de Covadonga allá por los inicios de los 80, o sus carcajadas con Les Luthiers, porque Alfredo siempre respetó “La Música”, sin etiquetas, pidiendo “los finales piano” aunque tuviese que finalizar con Axuntábense más para regocijo canoro que directorial. Sandúa decía que seguía esperando encontrárselo de nuevo, y es que si “La muerte no es el final“, el recuerdo y la escuela de vida que Alfredo de la Roza nos dejó a tantas generaciones, siempre seguirá vivo.
El viernes “su” Escolanía cerrará esta duodécima edición aunque no estaré para contarlo, pero me consta que tengo su permiso porque la integración social con la música que supone el proyecto Mosaico de Sonidos redime cualquier pecado.

¡Gracias amigo!

Navidad universitaria

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Lunes 19 de diciembre, 20:00 horas. Iglesia de Santa María La Real de La Corte, Oviedo. “Concierto de Navidad”: Coro de la Universidad de Oviedo y Orquesta, Ana Mª Peinado (soprano), Maite de la Cal (soprano), Laura Rodríguez Armas (mezzo – contralto), Joaquín Valdeón (director). Obras de Corelli y Vivaldi.

La música siempre ha estado presente en mi Universidad de Oviedo, hace años con una orquesta capitaneada por Alfonso Ordieres Rivero que vuelve a resurgir con su hijo Pedro en apenas mes y medio, y un coro verdadera leyenda y embajador, siempre con los altibajos “obligados” por los cambios generacionales, aunque cual Ave Fénix siempre resurgiendo, mezclando veteranía y savia nueva, con la Navidad como buena disculpa en buen momento, llenando la iglesia de la Plaza de Feijóo con Joaquín Valdeón ejerciendo de factotum tras haber sido también alumno de “Don Alfonso” (el apellido Ordieres es sinónimo de violinista y Maestro).

Abriendo boca Corelli, poniendo a prueba a una cuerda algo destemplada pero que tiene mucho futuro, con unos primeros atriles que ya apuntan maneras para el Concerto grosso en Sol menor, Op. 6 nº 8, Concierto para la Navidad, tiempos al límite con una reverberación que no ayuda pero apostando por el riesgo. Pasados los primeros nervios todo fue calentando y la batuta clara de Valdeón pareció ponerlo todo en el sitio deseado.

El Coro Universitario tiene el “Gloria de Vivaldi” en su historia, guardando como oro en paño la grabación en Nueva York con Max Bragado que se digitalizó dentro de un doble CD para mantener esos archivos en nuestra memoria. Luis Gutiérrez Arias marcó a una generación coral que incluso le siguió cual “coro de peregrinos”, pero el poso permanece y no debe faltar el repertorio a capella junto al sinfónico, esta vez con orquesta “hermana” pero algo desequilibrado tanto en plantilla (el doble de mujeres que hombres) como en edad, lo que siempre merma el conjunto.

Del trío solista apunta maneras Laura Rodríguez, una mezzo que terminará en contralto, pues los años irán haciéndola ganar en volumen y registro pues materia prima la hay. Buen empaste de las sopranos, con Ana Peinado ya conocida por su solvencia y profesionalidad junto a su compañera Maite de la Cal a la que tengo que seguir más de cerca, un trío femenino que lleva muchas óperas en su coro con todo lo que ello supone de “aprendizaje en la sombra” y que Joaquín Valdeón conoce de primera mano.

De nuevo el maestro Valdeón, siempre mimando las voces en cuanto a dinámicas con la orquesta, apostó por tiempos extremos, para mi gusto demasiado ligeros porque hacen perder claridad en las agilidades, tanto vocales como instrumentales (las trompetas sufrieron un poco), así como una acústica que no ayuda a una afinación correcta, si bien a lo largo de este Gloria en Re mayor, RV 589 de Vivaldi todo fue encajando según avanzaba. Los tiempos lentos permitieron disfrutar de solos de oboe y cello dignos de resaltar, con resultado global prometedor aunque la música siempre exija tiempo y muchos ensayos, difícil para los estudiantes y casi milagroso en los veteranos, pero somos conscientes de ello, por lo que sigue siendo un placer recuperar esta navidad universitaria.

Relatos casi cinematográficos

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Viernes 25 de noviembre, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, abono 2 OSPA, Haochen Zhang (piano), Rossen Milanov (director). Obras de Marcos Fernández, Rachmaninov y R. Strauss.

En apenas veinticuatro horas de nuevo un concierto de piano con otra joven promesa y una delicatessen en la vuelta de nuestra OSPA con su titular tras el paso operístico mozartiano del Campoamor en un programa titulado “Relatos I” junto a un estreno absoluto, y cuyas notas al programa de Daniel Moro Vallina dejo enlazadas arriba en los autores.

El barcelonés Marcos Fernández Barrero (1984) es compositor residente de la empresa cultural Cre.Art Project, y varias de sus obras ya han sonado en el auditorio de la capital asturiana, algunas todavía en nuestro recuerdo como sus Resonancias que ganaron el premio de composición de la OSPA hace tres años o Reflejos (2014). Esta vez su composición Eclipse (2016) la escribió precisamente en Oviedo y después la orquestaría, siendo el estreno absoluto este último viernes de noviembre. Obra breve e intensa, llena de un ritmo vital muy marcado es un crescendo dinámico que explora todas las secciones orquestales (incluyendo el piano), especialmente los metales, con un lenguaje muy norteamericano que me recordó a Copland en cuanto a unas melodías muy cinematográficas dominando el siempre difícil oficio de componer y con un Milanov que sigue apostando por música de nuestro tiempo. Una obertura fácil de escuchar y de hechura muy académica que resultó del agrado de todos, ideal para esta primera entrega de “relatos”. El compositor, presente en la sala, fue muy ovacionado.

De las nuevas generaciones de pianistas hay muchos y buenos solistas que sin tener el poder mediático de otros, demuestran su buen trabajo en una globalización que alcanza también las escuelas, aunque finalmente lo que diferencia a unos de otros resultará su personalidad. Si el ayer era el primero de Brahms con un británico, esta vez el poco escuchado cuarto de Rachmaninov con un chino, dos obras muy distintas y dos formas de afrontarlas. Haochen Zhang apostó por un equilibrio sonoro con la orquesta, casi fundiéndose con ella para emerger en los lugares marcados en la partitura, sin necesidad de una concertación muy rigurosa ni la búsqueda de balances por parte de Milanov. Y es que el Concierto para piano nº 4 en sol menor, op. 40 (1926, revisión de 1941) no pudo alcanzar la fama del segundo ni el virtuosismo del tercero. Desde el inicio atípico parece retomar elementos ya utilizados en los anteriores aunque siga siendo de una orquestación increíble e irrepetible. Así el Allegro vivace parece arrancar por sorpresa y la intervención del solista apenas flota por encima de la masa sonora de Sergei. Por lo menos el Largo, inspirado en la canción popular inglesa “Three blind mice” da protagonismo a un piano sugerente de armonización bellísima al igual que en la orquesta, antes del Allegro vivace final que supone un paso adelante en el lenguaje del compositor de Oneg fallecido en Beverly Hills en 1943, más cercano a sus contemporáneos, especialmente Prokofiev, pero también bebiendo del ambiente “made in USA” que la revisión de este cuarto refleja, piano y orquesta en diálogo claro bien entendido por todos, con más pasión del conjunto que del solista en un final que busca una apoteosis sonora no del todo alcanzada pero muy buscada por todos. La referencia cinematográfica de la partitura nada menos que el “biopic” del pianista David Helfgott en Shine (1996).

La propina parecía flotar en el ambiente desde el jueves, de nuevo Brahms y la segunda (en la mayor) de las Klavierstucke op. 118, el piano contenido de Zhang con una técnica limpia de sonoridades interiorizadas y un discurso reposado cual una puesta de sol otoñal, muy interesante, aún más que en el no siempre agradecido “cuarto del ruso”.

Richard Strauss parece ser uno de los compositores preferidos de Milanov, pues ya ha dirigido con la OSPA varias de sus grandes obras sinfónicas, pero la Suite orquestal de El burgués gentilhombre, op. 60 (1918) es una verdadera delicadeza poco transitada en las salas de conciertos, con una plantilla de treinta y seis músicos que eleven la partitura a sus cotas máximas. Y los elegidos cumplieron con creces sus intervenciones en los nueve números de esta joya con reminiscencias de Lully en un ambiente berlinés trasladado a Oviedo con el búlgaro Milanov dejando fluir un acento francés casi camerístico. Protagonismos variados de piano (este viernes Omar Navarro) nada más comenzar, la siempre omnipresente arpa (Miriam del Río), una amplia percusión además de los timbales, variados solos de los primeros atriles (hoy el inspirado Vasilliev en el quinto número con Marta Menghini de ayudante de concertino), se me hace difícil destacar alguno por la calidad de todos ellos. Citar al menos la madera donde brillaron las flautas del Minueto y especialmente El maestro de esgrima con la trompeta de Maarten Van Weverwijck y el trombón bajo de Sylvain Orsettig, sintiendo la Francia de su compatriota Molière, bien contestado por un piano brillante, que fueron tejiendo las escenas como una banda sonora para Monsieur Jordain, el Strauss alemán dominador de la escena, del teatro musical desde la Grecia clásica hasta el Berlín moderno. Esta suite alcanzó con la orquesta asturiana un punto álgido que espero volver a escuchar cuando Radio Nacional de España a través de Radio Clásica lo emita (hay que estar atento porque no hay cronología para ello), digna interpretación de una obra enorme con unos mimbres ideales. Excelente sabor de boca cerrando con ese juguete que es el Vorspiel La cena final con la orquesta festejando en todo su esplendor dinámico y agógico además de humorístico este Richard Strauss que por fin sonó convincente con Milanov al frente. Creo que nunca salió cuatro veces a saludar desde su llegada a Oviedo, y el público entendió además de disfrutar esta “delicatessen” bien cocinada y mejor servida.

Pascua juvenil

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Martes 28 de abril, 20:00 horas. Iglesia Mayor de San Pedro Apóstol, Gijón: Concierto de Pascua. Sinfonietta Concertante, Gaspar Muñiz Álvarez (director). Obras de Haydn y Beethoven.

Mis seguidores, que aumentan y agradezco sus visitas, conocen mi faceta de docente y el apoyo incondicional a la música que se hace en y desde Asturias, por lo que este martes no podía faltar a esta cita en la capital de la Costa Verde donde mi admirado párroco de Colunga se ponía al frente de la Sinfonietta Concertante ovetense que también se da a conocer fuera de su sede. Formación con músicos de orquesta que viven su pasión y afición, también forjando un destino que nunca saben dónde aguarda pero que cubre el espacio entre la finalización de los estudios y un trabajo en el horizonte, trabajando con compañerismo, disciplina de ensayo semanal, siempre con el estudio personal, con un ideario claro que enseñan en su web y se traduce en “la colaboración sistemática y habitual de profesionales de nivel nacional, de cantantes, profesores, directores y gestores, que procuran dotar a los miembros de esta orquesta de una formación complementaria a la recibida en los ciclos institucionales reglados.

Nuestra apuesta radica en ofrecer algo distinto y complementario que no está reñido con las demás facetas educativas ni con las demás instituciones musicales del Principado, sino que -más bien- se preocupa de fomentar aquellas características que todo músico que desee formar parte de la vida orquestal pueda necesitar”.

Así lo entienden y trabajar dos partituras tan emparentadas aunque distintas era su carta de presentación en el templo gijonés que se llenó con público variopinto que aplaudió cada movimiento como si de obras individuales se tratase, algo que pese a la advertencia previa del párroco Don Javier Gómez Cuesta no tuvieron en cuenta. Tampoco debemos dar importancia a un detalle que no está escrito, era costumbre antiguamente y siempre tiene la razón quien decide premiar lo que le gusta.

Haydn como padre de la sinfonía clásica y Beethoven como digno alumno y heredero, a pesar de los roces e insatisfacciones, forman un tándem similar al de orquesta y director, maestro y pupilos en continua formación, avanzando, creciendo juntos con el bien común de la música sinfónica.

La Sinfonía nº 104 “London”, Hb I/104 de “papá Haydn” fue la última compuesta por el creador de una forma que será la dominante desde entonces. Cuatro movimientos como receta a seguir, con el Adagio-Allegro inicial para ir centrando obra e intérpretes, asentando y arrancando aunque algo costreñidos, apagados, un Andante para degustar de una plantilla percfectamente adaptada a la obra, un Menuetto: Allegro que dibuja ritmos y aires en lucimiento compartido por todos los atriles, y el Finale: Spirituoso al que faltó un poco más de empuje. La batuta del maestro Muñiz no logró conectar perfectamente con los alumnos, aunque se ciñeron todos al papel, echando de menos la chispa e imaginación que esta partitura tiene. Como si la posterior evolución del alumno descubriese al profesor, al bisar este último movimiento donde el propio Don Gaspar hizo el paralelismo “pescadores de Gijón y Londón” así como ese aroma de gaita hermana con roncón que Haydn conoció en la capital británica, resultó más cercana y vivida que en la primera ejecución. Sabemos de la necesidad de mano izquierda en el amplio sentido de la palabra y algo más de batuta hiriente donde la pulsación o tempo no siempre deben mandar, pero todos se aplicaron en cumplir los objetivos, Don Gaspar Muñiz también alumno del recordado Don Alfredo de la Roza.

El alumno aventajado empezaba su singladura orquestal nada menos que con la Sinfonía nº 1, op. 21, el Beethoven capaz de dar el paso adelante en la forma clásica apuntando maneras como ya reconociese el propio profesor (no le perdáis de vista dijo Haydn), y el director maestro soltó la batuta para una mejor comunicación con los alumnos, aprendiendo todos en el mismo camino andado. El Adagio molto – Allegro con brio pareció un coral cantado, no en vano la referencia escolana siempre estará presente, esforzándose todos por unos fraseos claros y con una agógica no muy forzada que pudiese mantener la legibilidad de un texto sin palabras, el Andante cantabile con moto mantuvo el tipo, disfrutando sobremanera de las maderas, el Menuetto: Allegro molto e vivace de nuevo contuvo velocidades en pos de la claridad melódica, aunque la gestualidad no parecía corresponderse con la escucha, y el Finale: Adagio – Allegro molto e vivace sacó a flote el potencial de una joven orquesta que en estos repertorios encontrará no ya el abecé sinfónico sino la tierra sembrada para absorver todo lo que se plante porque el abono es bueno. En este aprendizaje mutuo llegará la confianza que traerá dominio y placer por encima de las preocupaciones por sonar, algo que ya han alcanzado. Afianzarse, seguir ensayando por secciones, exigirse en los detalles, afinaciones y escucha global, contar con una mano amiga que no sólo guíe sino enseñe desde el conocimiento de la obra a ejecutar, y sobre todo transmitir una seguridad necesaria para despojarse del agarrotamiento que solo con tiempo y estudio se alcanza.

Seguiremos de cerca a esta generación que deberá luchar para mantener la música como una necesidad y un bien común al que no queremos ni debemos renunciar. Ganas, capacidad e ilusión en la búsqueda de la inalcanzable perfección no les falta, siendo estos conciertos la mejor prueba de fuego y un escalón hacia un destino desconocido que hace grande el propio camino. Concierto como vía y expresión de Pascua juvenil.

Desconozco el filósofo autor de esta frase, pero quiero dejarla como perfecto cierre a este comentario: “no es el discípulo más que el maestro ni al contrario; una vez instruido todo discípulo puede llegar a ser un nuevo maestro, solamente necesitará hacer su camino“.

Otro impagable de Pixán

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Este domingo 8 de septiembre, “Día de Asturias”, el día de nuestra patrona la Virgen de Covadonga, el mejor regalo musical resultó la salida de una grabación esperada desde hace tiempo, con el ejemplar dominical de LNE y ¡sólo 4,95€! llegaba la “Misa de gaita” por Joaquín Pixán y José Ángel Hevia, dos auténticos embajadores asturianos que mantienen pujante nuestra música allá donde van.

Como continuación necesaria al aquí comentado libro (publicado por la Fundación Valdés Salas) del catedrático Ángel Medina lógico asesor musical y litúrgico del disco, necesitábamos un documento sonoro actualizado, una grabación realizada esta vez por el estudio de Fernando Arias “AudioRec Sound Design”, que poco a poco resultará sinónimo de historia sonora asturiana, en distintos enclaves donde no podía faltar Cornellana, nuevo homenaje a Lolo, querido y siempre recordado amigo común, valedor de esta “Misa de Gaita” que tantas veces disfrutamos en San Marcelo el primer domingo de agosto con Don Ceferino de oficiante, pues con tanto cántico había que dejarle hacer su trabajo como humorísticamente comentamos muchas veces ya finalizada la procesión.

Foto © Fernando Arias

Presentado en el Club de Prensa LNE el pasado jueves 5, con un lleno hasta la bandera, un compacto calentito todavía tras finalizar su grabación (iniciada en marzo) los últimos días de julio, no tiene desperdicio ninguno de los 16 cortes, misa al completo y seis tonadas de archivo que siguen siendo referencia en la voz de Pixán. Trabajo con notas escritas por el propio tenor en junio, con referencias personales (también a Lolo y Manolo Quirós) y citas también al libro de Medina. Presentación sencilla con portada de José Legazpi que ilustra el principio de esta entrada, y los agradecimientos por el logro, otro más en la labor divulgadora de Joaquín Pérez Fuertes, a quien nunca le faltan proyectos. Del penúltimo debo aún otro comentario.

Foto © Fernando Arias

La Misa, al completo, sigue siendo como ya se ha escrito “un tesoro etnográfico”, hermosa y de alta dificultad que esperamos sea declarada de interés cultural. Poderoso el Kyrie, inmenso el Credo y sobre todo ese Agnus que me sigue respigando al escucharlo. El papel de la gaita, siempre comprometido, lo soluciona Hevia con su maestría y me consta que usando la “gaita midi” en algún pasaje casi diabólico, apoyo vocal pero también protagonista, en especial los intermedios y “La Procesión”, sin olvidar el tambor de su hermana María José, familia de artistas que se suman a las alumnas de la Escuela Municipal de Música de Cangas de Narcea (dirigidas por la profesora Maribel López Parrondo) en el “Credo corrido” que cierra el disco y realmente nos sitúa en el ambiente litúrgico, como la Marcha Real de la Consagración, sustituida por nuestro himno, donde sólo faltaban los voladores, que se suma a las interpretaciones tradicionales para atesorar.

De las tonadas elegidas quiero destacar porque me gustan mucho Carromatero, Hay una línea trazada y Cuatro Polas con el magisterio del cangués capaz de pasar de Falla o Tosti a nuestra raíz más pura sin perder un ápice calidad o entrega. Y es que hasta cantando copla marca estilo. A fin de cuentas siempre se vuelve a los orígenes… con el poso de la experiencia.

Ya decía la pareja protagonista que “No hay nada con lo que se pueda comparar la misa de gaita”. Buen regalo y además musical para nuestra fiesta autonómica. ¡Enhorabuena!

Músicos asturianos por el mundo

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En esta tierra mía podemos presumir de muchas cosas aunque a veces nos llamen “grandones”, pero los datos no mienten y así Oviedo tiene una actividad musical que ya quisieran otras ciudades mayores, afición más que centenaria pero también cantera de intérpretes en todos los campos, a los que siempre recuerdo desde aquí e incluso les mando para sus actuaciones un carro con “MUCHO CUCHO®” que resulta más nuestro que la socorrida MUCHA MIERDA históricamente de caballo y referida al éxito de público en los estrenos por la abundancia de carruajes. Los italianos prefieren In bocca al lupo (la boca del lobo) aunque en ella me meto yo solo más de una vez, pero es lo que tiene esto de teclear sin más límite que el del momento.

El director de orquesta carbayón Pablo González Bernardo, titular de la OBC “cruzaba el charco” y dirigía el fin de semana pasado a la Dallas Symphony Orchestra añadiendo nuevos hitos a un currículum que no para de crecer, siempre uniendo calidad y éxito, con un programa donde estaban la Obertura Carnaval Op. 92 de Dvorak, Tchaikovsky y su concierto de violín con Nicola Benedetti de solista más “La Primera” de Brahms (que le escuché en Barcelona hace un año) y la crítica no pudo ser mejor. Tendremos el placer de reencontrarnos con la OSPA en el mes de abril con otros dos autores que domina a la perfección: Beethoven y Schumann. Siempre vuelve a casa y con una agenda como la suya es de agradecer.

Y si hace nada comentaba que los langreanos Forma Antiqva actuarán el sábado 8 de junio en el Festival Händel de Halle con un programa que avanzarán en el VII Ciclo Febrero Lírico del Teatro Real Coliseo Carlos III (El Escorial) donde estará María Espada, me llegaba la noticia de la retransmisión este domingo 20 de enero a las 12 del mediodía por el canal de música antigua de la BBC (The Early Music Show, BBC3) de dos piezas del “Concerto Zapico” grabadas en vivo durante el concierto que ofrecieron el pasado mes de julio en el Festival de Música Antigua de Praga: las Folias gallegas de Santiago de Murcia y el Fandango de Domenico Scarlatti (también en el disco “Concerto Zapico” de 2010 para el sello alemán winter&winter del que son artistas exclusivos) que también escuché este martes en Gijón, autor el italiano que sonará junto al alemán en su casa natal. El programa de la BBC3 es el más importante de música antigua de la radiodifusión inglesa y se emite todos los sábados y domingos al mediodía. Se turnan en la presentación Lucie Skeaping y Catherine Bott, soprano especializada en interpretación histórica, que es quien ha escogido los fragmentos del trío asturiano para su programa del domingo. Para quien no pueda seguirlo en vivo, lo tienen una semana en el archivo de la propia web británica.

Del avilesino y ex-alumno Roberto Álvarez flauta y piccolo en la Singapore Symphony Orchestra, aún le debo un comentario al CD “La noche” con la arpista Katryna Tan con música de nuestro siglo donde no sólo hace patria sino que ha grabado obras de compositores asturianos de ahora como Fernando Agüeria, Jorge Muñiz o Miguel Prida por citar sólo tres, y que fue portada de la revista RITMO. Delicia sonora de interpretación, ambientes y escritura para un dúo poco habitual que rompe etiquetas.

Que me sigan llamando grandón pero poder exportar músicos asturianos al mundo me llena de orgullo y son los mejores embajadores de mi tierra con un producto que los gobernantes parecen olvidar: CULTURA. ¿Cuándo se enterarán estos desWERTgonzados? 

DEFIENDE LA ESCUELA PÚBLICA

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DEFIENDE LA ESCUELA PÚBLICA
13 de Diciembre de 2012
Jornada Estatal de Lucha
Concentraciones, lectura de manifiestos, asambleas en los Centros
Manifestación a las 18:00 horas
Gijón (Asturias): Plaza del Humedal
NO A LA LOMCE
EN DEFENSA DE LAS ENSEÑANZAS ARTÍSTICAS: Música y Plástica
NO A LA LEY WERT

 

©Pablo García, LNE

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