Miércoles 6 de abril, 20:00 horas. Teatro Campoamor, XXIII Festival de Teatro Lírico Español Oviedo 2016: El Terrible Pérez, humorada trágico lírica, libreto de Carlos Arniches y Enrique García Álvarez, música de Tomás López Torregrosa y Joaquín Valverde hijo. Versión musical de Nacho de Paz. Nueva producción de la Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero, en colaboración con el Centro de Documentación y Archivo (CEDOA) de la SGAE y el Teatro de la Zarzuela. Entrada de butaca: 38,50 € + 1€ gestión en Liberbank (sin comentarios).

Finalizadas mis vacaciones retomaba mi “rutina musical” y nada mejor que con humor para el segundo título del festival de zarzuela española más importante tras el madrileño, con un teatro que registraba buena entrada que espero aumente viernes y sobre todo sábado, y reciente “Premio Lírico Teatro Campoamor a la mejor nueva producción de ópera española o zarzuela 2015“.

Conocía El Terrible Pérez por la grabación en DVD efectuada en Cuenca el 28 de septiembre de 2014 de la única representación hasta el día de hoy para una obra simpática estrenada el 1 de mayo de 1903 en el Teatro Apolo de Madrid. La producción sencilla y efectiva del “triciclePaco Mir más el elenco de entonces que se mantenía casi en su totalidad incluyendo dirección musical y orquesta (nuestra Oviedo Filarmonía titular de este festival carbayón), actores con mucho papel y cantantes que también deben hablar y bastante, con algunos cambios que personalmente mejoraron el conjunto del estreno conquense.

Hora y media de gags y diecisiete números musicales cercanos al “music hall”, cabaret e incluso revista, pues de todo hay en esta “humorada” que el asturiano Nacho de Paz ha recuperado quitándole el polvo como a los maniquíes de la sastrería donde transcurre la primera parte, implicándose de principio a fin, lo que se agradeció por conocer de primera mano y como nadie esta obra más que centenaria pero actual, dominando foso y escenario, con guiños locales tan habituales en las salidas a provincias, donde el tranvía iba a Mieres o Pola de Siero y hasta la fama llegaba a Vallobín (además de la propina final del Canto a la Sidra de “Xuanón” en versión “ad hoc” e intervenciones de todo el reparto vocal), con una música sin mayores pretensiones pero que funciona -genial el toque del fragmento del preludio de Don Giovanni en el penúltimo número- o la inclusión de La Pulga orquestada por el propio De Paz, y otros números para completar un libreto lleno de momentos casi hilarantes merced a la excelente interpretación del Saturnino de Balbino Lacosta, el completísimo Concordio de Francisco J. Sánchez con casi más texto que partitura, un David Menéndez que volvía “a casa” como Fidel imponente siempre, degustando la parte cómica que siempre ha tenido escondida, y sobre todo ese Pérez que es Eduardo Santamaría porque no puedo imaginármelo sin él, realmente borda “su papel”. Otro tanto podríamos decir de la Teresita de Ruth Iniesta, ideal en su papel y también recogiendo premios en un 2015 completo (Premio Lírico Campoamor y Premio Codalario a la cantante revelación), más una Cocotero mexicana a la que “todoterreno” Pilar Jurado devuelve nacionalidad primigenia respecto al reestreno, presencia y sello propio.

El cuarteto de pantaloneras (las mezzos Pilar Belaval y Ana Cristina Marco más las sopranos Sagrario Salamanca y Soledad Vidal) escogido en un amplio casting como pude enterarme, cumplió y se comportaron en sus números, exigentes por la necesidad de bailar, cantar empastadas y convencer, al igual que los actores José Luis Alcobendas (ciego, camarero y baturro) y excelente el principal de la sastrería Javier Lago (Braulio y maestro) más el tenor cómico Carlos Crooke (pollo, guardia y capitán).

La Oviedo Filarmonía funcionó a la perfección, equilibrada, sonando a cabaret de lujo e imprimiendo la calidad que debe imperar en foso, bien llevada por un Nacho de Paz que mimó todos los detalles para el feliz entendimiento con el escenario. Igualmente felicitar a todo el equipo artístico de esta producción a la que le auguro recorrido por novedosa, llevadera (hora y media sin descanso) y sobre todo con mucho humor que no nos puede faltar nunca.

En definitiva una buena forma de retomar mis actividades musicales con una semana bastante completa que iremos contando desde aquí.

Anuncios