Inicio

La OSPA encanta

1 comentario

La Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) además de los conciertos de abono repartidos entre Oviedo, Gijón y Avilés, los extraordinarios que buscan ampliar espacios y públicos (siendo habitual su presencia en el Festival “Musika-Música” de Bilbao), o su participación en la Temporada de Ópera, también tiene entre sus muchas funciones la social y también la didáctica.
Desde hace cinco años y de la mano de su titular Rossen Milanov, que ya había desarrollado este programa en el Carnegie Hall con la Orquesta de St. Luke, nos han traído Link Up!, el excelente programa del “Weill Music Institute” hasta Asturias, siendo quien lo estrenó en Europa, aunque lleva varios años desarrollándose en Estados Unidos y otras ciudades de Canadá, Latinoamérica, Japón y África, extendiéndose lentamente por España y el resto de países europeos.

Puedo presumir, pues queda constancia en el blog, de haber apostado desde la primera edición allá en 2013 por este ilusionante proyecto que traía hasta el Auditorio de Oviedo a un montón de alumnos y profesores de colegios e institutos de toda la geografía asturiana para participar de forma activa y no como meros espectadores en estos conciertos pedagógicos. “La Orquesta se mueve” comenzó con dos días y cuatro sesiones en pases matutinos a las 10:30 y 12:00 horas en el Auditorio Príncipe Felipe de la capital asturiana, seguida por “La Orquesta Canta” al año siguiente y cerrando este ciclo de tres títulos con “La Orquesta Rock“, cada año con más demanda e implicados en el proyecto, retornando el año pasado a esta “trilogía” que ha llegado a cuatro días (16, 17, 18 y 19 de mayo) y ocho sesiones en este 2017, puede que con el más emotivo a la vista de los resultados contrastados con mi alumnado del IES “El Batán” de Mieres y los profesores que acudimos. Sirvan también los datos de esta quinta edición: 9.251 asistentes, de los que 8.686 son alumnos entre 8 y 15 años, con 565 profesores de 128 colegios e institutos de toda Asturias, con nuestra OSPA en la lista de las 90 orquestas que este año participan en este programa mundial, una experiencia didáctica que pretende extender la música más allá de las salas de conciertos comenzando precisamente en el aula.

Hay que seguir apoyando esta iniciativa que según las previsiones del propio “Weill Music Institute”, más de medio millón de estudiantes de todo el mundo participen en Link Up! este 2017, avanzando que ya han presentado este año su cuarto proyecto “The Orchestra Swings“, ampliando los estilos y repertorio con el jazz, algo que no abunda mucho en nuestro entorno ni tampoco ocupa mucho espacio en el currículo de una materia como “Música” a la que los legisladores llevan arrinconando después de años de lucha por su inclusión en los planes de estudio.

Alumnos y profesores nos hemos involucrado en esta actividad que busca una comprensión profunda de la importancia de la Música en la educación de los jóvenes gracias a la OSPA, que con Link Up! la dio un paso más en esta apuesta por la educación musical, manteniendo una estrecha colaboración con escuelas y maestros con su programación didáctica. En los meses previos a cada concierto, la OSPA ofrece varios talleres de formación y apoyo directo a los profesores para familiarizarnos con el repertorio que se tocará con la orquesta cada año (este curso Ana Hernández Sanchiz, sustituyó a Gustavo Moral, quien estuvo los cuatro años anteriores y con una agenda que le impidió volver a Oviedo), además de unas guías excelentes distribuidas de forma gratuita entre alumnos y profesores que participan en estos programas, descubriendo la notación musical, las claves para tocar la flauta dulce (extensible a otros instrumentos en casos puntuales, siempre atendidos por su personal), patrones musicales y partituras de obras variadas.

En “La Orquesta Canta” hemos trabajado la Oda a la alegría de Beethoven, el “finale” de El Pájaro de fuego (Stravinsky), el “Largo” de la Sinfonía del “Nuevo Mundo” de Dvorak, uno de los momentos más emocionantes de este segundo programa, con las flautas “robando” protagonismo al corno inglés, además de contenidos musicales creados específicamente como Oye de Jim Papoulis o el Ven a tocar de Thomas Cabaniss, el “himno” de Link Up! que es la única pieza repetida en todos los programas. Añadir Simple Gifts de Brackett o la tradicional Bought Me a Cat y añadimos el inglés a los contenidos (como el francés, el portugués e incluso el latín de años pasados), con dificultades variadas y adaptas al nivel del alumnado.

Estos días “La orquesta canta” está dirigida por el maestro Carlos Garcés, un descubrimiento para el que suscribe, y con el tenor Julio Morales en funciones de presentador, junto a las sopranos Sonia de Munck y Elena Ramos (tres “fijos” en Link Up!) más la mezzo Beatriz Lanza. Ahí estuvimos este miércoles lluvioso a las 10:30 en primera fila disfrutando como niños, y con la vuelta al aula como siempre una “Oda a la alegría” en el autobús con Oye convertida en el número uno de los éxitos de este curso. Algunos ya conocían programas anteriores y otros debutaron hoy, pero todos quieren volver ya el próximo año e incluso preguntan si toca Rock… Proyectos como Link Up! y nuestra OSPA nos hacen reafirmarnos en la necesidad de sembrar para recoger, si queremos rejuvenecer unos auditorios que se están despoblando, y formar musicalmente a un público que no tiene muchas oportunidades de ello, aún menos en esta deprimida Cuenca del Caudal.

P. D. No quiero olvidarme que Oviedo Filarmonía también presentaba hoy tres funciones en el Teatro Filarmónica su concierto didáctico La leyenda del fauno, igualmente desde ese compromiso de completar la educación musical de los más jóvenes con esta actividad en la que los estudiantes del municipio de Oviedo se acercan a la orquesta y a todo el entramado que implica un concierto de música clásica y los diferentes agentes que en él participan, una propuesta para introducir a los más pequeños en el siempre fascinante mundo de la música clásica, completado con la actividad que la orquesta desarrolla también en los distintos colegios del municipio, lo que resulta más local pero complementario a la labor emprendida por la OSPA. Todo sea por remar en la misma dirección. Comentar que este fauno es una idea del músico y actor Andreas Prittwitz con guión de Susana Gómez, donde se escucharán la Obertura 1812 de Chaikovski, la Sinfonía del “Nuevo Mundo” de Dvorak, El moldava de Smetana, La Notte de Vivaldi y el segundo movimiento del “Concierto para clarinete” de Mozart, estrenando una composición del propio Andreas, Standard de Jazz, arreglado por él mismo y música de cine más pequeños fragmentos de obras de música de cámara para introducir y presentar los diferentes instrumentos a los chavales ovetenses.
Anuncios

La samba movió a la juventud

Deja un comentario

Cuarto año del proyecto LinkUp que la OSPA ha traído desde el Carnegie Hall neoyorkino y su “Weill Music Institute” de la mano de Rossen Milanov hasta el Auditorio de Oviedo, y exportándose después a otras comunidades como Navarra, al igual que en EE.UU. cada vez más estados se suman al mismo e incluso en otros países, un proyecto que hasta ahora lleva tres monográficos, si bien se rehacen y adaptan cada temporada al español, por lo que “La orquesta se mueve” de este 2016 podríamos decir que es la versión 2.0 de un ciclo pensado para alumnado desde Primaria hasta Secundaria, donde he participado con mis alumnos de primer ciclo (1º y 2º ESO) del IES “El Batán” de Mieres desde la primera en 2013.

Tres días (pues los dos previstos se completaron rápidamente nada más abrirse el plazo de inscripción) con doble función matutina a las 10:30 y 12:00 movilizando más de seis mil estudiantes y cuatrocientos profesores de casi 100 institutos y colegios asturianos, con unos materiales de calidad que nos proporcionan para esta fiesta musical. Nosotros acudimos al “estreno” del pasado miércoles 27 de abril en la primera función, siempre una incógnita cómo responderían todos, pero nuevamente la emoción marcó ya la salida en los dos autobuses tras un trimestre largo de trabajo en el aula con todo el repertorio. Si hasta entonces los compañeros comentaban cómo salen del aula cantando de las clases, el día importante había llegado, incluso ensayando con sus flautas para ir calentando.
Auditorio lleno de ilusiones, la orquesta calentando motores, la gran pantalla con pasatiempos musicales y con Gustavo Moral de maestro de ceremonias arrancaba este concierto único donde todos participan de él.

Cuenta atrás y afinación orquestal, seguida de las flautas y con el “vecino equipo habitual” formado por Sonia de Munck (soprano), Elena Ramos Trula (soprano) y Julio Morales (tenor) comenzaba el propio concierto lo que podemos llamar el “Himno LinkUp”, el único tema que se repite, Ven a tocar (Thomas Cabaniss). Después vendría el “Can Can” de Orfeo en los infiernos (J. Offenbach) con dos jóvenes bailarinas intentando sumar a Gustavo mientras los diferentes sentidos de “mover” que tiene la música en este programa.

El Danubio Azul de J. Strauss hijo tiene una letra mejorada del primer año, por lo que el alumnado opta por la melodía conocida cantada con Sonia, o directamente en flauta, por las contestaciones instrumentales y sobre compartir todo con la OSPA bajo la dirección de su titular Milanov que optó por un tiempo más lento que el ensayado en el aula con una base solamente de piano, aunque el ritmo ternario la juventud ya lo tiene bien asimilado.

Como hace cuatro años el momento más emotivo es el “Nocturno” del Sueño de una noche de verano (Mendelssohn) transportado para poder interpretarlo con las flautas dulces, dos niveles de dificultad (pues el tercero lo tendrían los excelentes trompas de la OSPA), luces atenuadas y más de mil flautas disfrutando y compartiendo partitura con los profesionales, incluso mandando sobre ellos, porque ¿quién sujeta el ímpetu? Milanov hizo diabluras para hacer posible lo imposible y todo acabó encajando.

La obertura de Las bodas de Fígaro (Mozart) puso a prueba la velocidad en los músicos para un imaginario récord así como el necesario aprendizaje de participar con la escucha. Está bien “engañar” con un minutaje de 4:20 inferior al real y el empuje del animador Gustavo a la cuerda.

Uno de los momentos más esperados por el alumnado es el conocido “Toreador” de Carmen (Bizet) con “Escamillo Morales” nunca tan coreado como aquí. El francés no supone dificultad (aunque los americanos hacen su versión en inglés), la respuesta se convirtió en coprotagonista por el ansia contenida con la obertura operística mozartiana y la chaquetilla pequeña, sin necesidad de montera, acabó cual muleta para “torear” a Gustavo, con las sopranos unidas al coro escoltando a los “primeros espadas” con bellos abanicos.

Pese al arduo trabajo previo de preparación para saber escuchar a Beethoven y su Quinta Sinfonía en do menor, op. 67 (sólo el primer movimiento), está visto que los gustos de los chavales cambian y tras el triunfo hace cuatro años este no fue igual para ellos, pese a la interpretación bien llevada por la OSPA con Milanov, supongo que estar más de cinco minutos parados es algo imposible para esta generación. Seguiremos buscando fórmulas para alcanzar el placer de escuchar en una sociedad más bien “sorda” donde ni siquiera conseguimos dialogar en orden.

Distinto fue el otro tema de Cabaniss, Lejos vuelo con una coreografía muy ensayada en la parte central, uniéndose casi todos a la voz de Sonia quien con todo el “equipo” marcaron igualmente los pasos a un auditorio que daba gusto contemplar en movimiento acompasado con un tema muy actual de orquestación.

Pero el fin de fiesta fue realmente apoteósico, Vaudí y sus percusionistas entraron a ritmo de samba, levantando el jolgorio y contagiando el calor brasileño de Rio de Janeiro en Cidade Maravilhosa (André Filho), sumándose la orquesta y Elena luchando por afinar con todo el auditorio totalmente revolucionado cantando en portugués con la misma facilidad que en francés o español.

Recopilación musical cual trailer recordatorio de cabo a rabo con Gustavo y todos los músicos participando para poner rumbo al “insti” en perfecto orden. Aún quedaba otra función ese miércoles más las cuatro siguientes. De nuevo la música preparando y formando, cultura educativa aunque WERTgonzosamente “olvidada” al relegarla como en mi adolescencia al grupo de “marías” del que han sacado la “Religión” equiparada a “Valores éticos”. No suelo ver políticos en los conciertos por lo que tal vez deberíamos organizar un “LinkUp” para ellos y comprobasen que la educación integral no es la que aparece en leyes no consensuadas.

Al menos en Asturias seguimos “conectados” y como este año, “La orquesta se mueve” con el alumnado, volvimos cantando, contentos, una experiencia que no acaba aquí porque hasta junio queda curso, y como se decía en los antiguos campamentos de verano, “esto sigue en vuestras casas”.

La esperanza es lo último que se pierde y la música hace más llevadero nuestro quehacer diario. Soy feliz y disfruto dedicándome a lo que me gusta, la docencia y la música, pero las canas no salen solo por los años.

CantamOS PAra crecer sin WERTgüenza

1 comentario

Jueves 3 de abril, 10:30 y 12:00 horas – Viernes 4 de abril, 10:30 y 12:00 horas. Auditorio de Oviedo. Programa Link Up: “La orquesta canta”. OSPA, Rossen Milanov (director). Obras de T. CabannisBrackettDvořákMendelssohnBeethovenStravinskyJ. Papoulistradicional norteamericana.

Nuestro maestro Milanov se marcó como primer objetivo nada más llegar a la OSPA acercarla a los públicos del mañana. La primera apuesta fue traer a Europa el proyecto “Link Up” desde el Carnegie Hall, del “Weill Music Institute“, que él conoce en primera persona, “La Orquesta Canta” que fue una auténtica bomba. Y este año repetíamos con “La Orquesta Canta” duplicando la oferta para movilizar a casi 4.000 alumnos de 9 a 13 años de toda Asturias con sus profesores, un esfuerzo que ha tenido el apoyo de toda la comunidad educativa, implicándonos desde el primer día y con la esperanza que la LOMCE de Wert retome la obligatoriedad de la materia de “Música” tanto en Primaria como en Secundaria para no dejarla en residual o incluso hacerla desaparecer si queda relegada a optativa o mera oferta según los centros, pues lo que se ha sembrado y trabajado con varias generaciones acabaré perdido por ideologías que siguen pensando sólo en la flauta dulce (sigue siendo menos cara) como pérdida de tiempo y la llamada música culta para el que quiera dedicarse a ella, eso sí, pagando y en el extranjero, porque parece que tiene más valor. Invertir en cultura es apostar por el futuro. Claro que también apuestan porque hagan deporte al recreo, lo de Educación Física no se parece a la Gimnasia de mis años mozos que parecen desear estos gobernantes nuestros.

La introducción tenía que hacerla porque lo vivido nuevamente estas dos mañanas en el Auditorio por este alumnado va más allá de un mero entretenimiento. Debemos reconocernos en cada escuela de pueblos muy alejados todavía de la capital por lo mal comunicados, institutos pequeños donde no hay más música que la del aula, chavales que no tienen acceso universal a estos eventos, y donde el directo es irrepetible. También centros concertados y privados (“me gusta ese uniforme” decía un alumno mío al que le contesté que si lo usase seguramente diría lo contrario) asisten y comparten la universalidad del lenguaje musical, compañerismo haciendo música juntos independientemente de la raza, religión, clase social… Emocionarnos haciendo música entre todos con la flauta dulce pero también con algún incipiente violinista o clarinetista, cantando en castellano o inglés (el año pasado también francés y portugués), bailando y por supuesto escuchando, porque todo esto y mucho más es Link Up. Materiales didácticos excelentes que llegan sin coste alguno a profesores y alumnos, reuniones previas, trabajo de meses que no finaliza en el concierto sino que es aprovechable para siempre. En Asturias podemos presumir de ello y el tiempo dirá. Los medios de comunicación se han hecho eco del evento y su magnitud, aunque la falta de mayor formación musical haya impedido que fuesen más correctos en la información.

Felicitar a toda la “familia OSPA“, dirección, gerencia, músicos, personal de administración y servicios, así como al personal del Auditorio, porque el esfuerzo y trabajo es inconmensurable. Tampoco quiero olvidarme de más protagonistas como Gustavo Moral, animador y pedagogo musical que es otra de las patas donde se asienta el proyecto, y el trío vocal: Amanda Puig que debutaba, y los que repetían del año pasado Sonia de Munck y Julio Morales, aunque ya obtuvieron sobresaliente el curso anterior.

Espero que la Consejería reconozca la inversión en futuro ahora en el presente, pues Milanov lo tiene claro. Mi alumnado disfrutó y seguro seguirán comentando la experiencia entre ellos con todo el rédito en el aula.

La parte musical no quiero olvidarla, pasando con las obras trabajadas. Tras afinar todos, comenzamos con la canción de “Link Up” Ven a tocar, versión española de “Come to Play” (Thomas Cabaniss), a tres voces con distintos niveles de dificultad, siguiendo la canción en inglés Simple Gifts (Brackett) también con opción instrumental o vocal que algunos de los profesores canosos asociamos a una serie televisiva conquistando el Oeste yanqui con la música del gran Copland y su Primavera Apalache.

Sí resonó el auditorio con las flautas a unísono un fragmento del Largo de la Sinfonía del “Nuevo Mundo” (Dvořák), segundo movimiento donde los pequeños mandaron sobre el corno de Juan Pedro Romero y la orquesta con Milanov rendido. También “cantan” solistas instrumentales y el primer movimiento del Concierto de violín (Mendelssohn) lo interpretó Gabriel Ordás de 14 años, un espejo para muchos compañeros que se preguntaban cuánto había que estudiar para tocar así.

Como proyecto pedagógico el alumnado participa con la escucha, preparada con anterioridad y que llamamos “escucha activa” pero donde se siente más implicado es en las obras que ofertan distintos niveles de dificultad instrumental aunque la voz no falla, y así sucedió con la versión del cuarto movimiento de la última sinfonía del sordo de Bonn, himno de una Europa que no ha cubierto expectativas pero musicalmente sigue siendo potencia, superada la versión de “los RíosWaldo y Miguel para afrontar una Oda a la alegría (Beethoven) que cada alumno eligió libremente, independientemente de su capacidad.

La parte lúdica pero también lingüística resultó la tradicional americana (en arreglo de Cabaniss) Bought me a cat, calidad total comparada con “El pollito pío” nacional para comprobar que el idioma de Shakespeare se trabaja también desde la música.

Tras proponer combinaciones varias la OSPA nos interpretó el final de El pájaro de fuego (Stravinsky) que seguimos con un musicograma hermoso donde el cuento hecho sonidos cantó.

Como en las fiestas lo mejor para terminar es música movida, que nos mueva, esta vez con letra mixta en español e inglés, los idiomas más hablados en EE. UU. además de una coreografía muy conseguida que puso literalmente en pie a todos los asistentes, Oye (Jim Papoulis) que si ya se escucha en pasillos y autobuses, tras lo vivido con Link Up seguramente resulte más famosa que la dichosa Macarena de Los del Río si la bailan Obama y Michelle, aunque quienes me conocen y leen saben mi opinión: sólo dos tipos de música, la que nos gusta y la que no (¡Ah! y me visitará esta entrada la CÍA por citar al matrimonio de la Casa Blanca).

De vuelta al instituto seguían cantando, soplando las flautas, los que volvían otro año diciendo que este mucho mejor y preguntando por el tema del que viene, si Wert quiere…

La OSPA conecta

3 comentarios

Jueves 19 de mayo, 10:30 y 12:00 horas. Auditorio de Oviedo. Concierdo didáctico “La orquesta se mueve”: OSPA, Rossen Milanov (director). Con la participación de Gustavo del Moral (presentador), las sopranos Sonia de Munck, Elena Ramos, el tenor Julio Morales, con Vaudí y su grupo de percusión brasileña.

Apostar por la música es invertir en futuro, y el maestro Milanov se marcó como primer objetivo nada más llegar a la OSPA acercarla a los públicos del mañana. La primera apuesta ha sido traer a Europa el proyecto Link Up en el Carnegie Hall, del “Weill Music Institute”, que él conoce en primera persona. Movilizar a 3.000 alumnos de 9 a 13 años de toda Asturias con sus profesores supone un esfuerzo que ha tenido el apoyo de toda la comunidad educativa, implicándonos desde el primer momento en que se nos comunica este concierto didáctico donde el alumnado participa directamente y no sólo como mero auditor, pasando a formar parte de la historia al ser Asturias y España los pioneros europeos ¡en algo somos los primeros! y pronto nos seguirán, como Navarra.

En febrero nos mandaron a los centros unos excelentes materiales (traducidos al español por Ana Mateo de los originales) para comenzar a preparar este concierto con la OSPA y su titular Milanov desde todos los niveles, aprovechándolo como parte de las clases de música, esas que Wert entiende no como cultura sino entretenimiento. Tendría que enterarse un poco más…

El ambiente que se respiraba antes, durante (llenazo histórico) y después nos deja con la esperanza del trabajo bien hecho. Las sugerencias las haremos llegar, como siempre, a los responsables, con la gerente Ana Mateo a la cabeza sin cuya entrega e implicación con el proyecto no hubiera sido posible esta nueva experiencia.

El repertorio elegido giraba en torno a The Orchestra Moves, “La orquesta se mueve” en el amplio sentido que incluye mover y conmover, pues la música es única y directa para el movimiento interior y realmente “conectó” (Link Up) con todos los asistentes. El músico y pedagogo cántabro Gustavo del Moral fue quien llevó el peso del concierto haciendo ora de animador, ora de batuta doblada, incluso de apuntador en momentos puntuales, siendo también el “link” del concierto.

Thomas Cabannis es el compositor del tema “Ven a tocar” (Come To Play) a tres voces, donde cantamos, tocamos la flauta de pico (recorder en inglés) y nos movimos literalmente, todavía un poco “oxidados” aunque pronto nos desperezaríamos.

Para movimiento el conocido Can-Can de “Orfeo en los infiernos” (Offenbach), bailarinas incluidas que fueron las encargadas de despertarnos a todos, incluyendo al bueno de Gustavo.

“El Danubio Azul” (J. Strauss) en versión cantada y traducida al español (en inglés quedaba un poco mejor) tuvo la participación de las flautas que resonaron en todo el auditorio con la OSPA casi acompañante ante el poderío sonoro del alumnado. Hubo melodías, contestaciones y sobre todo “rubato” que pese a no estar en Austria sino en Asturias, ¡funcionó!.

También ternario pero relajado resultó el Nocturno de “El Sueño de una noche de verano (Mendelssohn) donde las dos voces de las flautas completaron a una OSPA aterciopelada como si el ejemplo de Morató a la trompa surtiese el efecto deseado. Las ganas del alumnado les hacían adelantarse en un tempo lento, pero escucharse fue la mejor lección y el resultado final resultó de nota para todos.

La alegría operística comenzaba con Mozart y la Obertura de “Las bodas de Fígaro para batir el récord de velocidad por parte de los músicos “ospenses” ya en plena forma matutina que prepararon el famoso Toreador de “Carmen (Bizet) donde el tenor Escamillo no tuvo su mejor faena pero que el “apoderado” del Moral capeó con un “doble” coro gigantesco cantando en un francés excelente para su faena de aliño. Cierto que podía haber utilizado el estoque-micrófono como el resto, pero la valentía tiene sus riesgos y el torospa no era un novillo precisamente.

Mi alumnado ya se quedó enamorado de Beethoven con el primer movimiento de la Sinfonía nº 5 en Do m., Op. 67, pero como toda esta joven hornada, lo de estar más de cinco minutos callados no lo tienen muy controlado, y tras el “subidón” anterior no saborearon la “Quinta del sordo” como deberían, y eso que la Orquesta se movió a bien nivel con un diestro Milanov exprimiendo una obra que siempre exige.

En un espectáculo tan americano no podía faltar otro tema de Cabannis, auténtico anfitrión de este programa, que compuso “Lejos vuelo” (Away I fly) donde la participación del alumnado fue coreográfica siguiendo los 8 pasos ideados por Hilary Easton. Era el estreno en Europa y acostumbrados a ensayarla con piano la versión orquestal resultó magnífica.

Y el fin de fiesta trajo el Carnaval de Río al auditorio para hacer de Oviedo “Cidade Maravilhosa” (André Filho), entrando la “batucada por la butacada”, y llegando por momentos a tapar la rica orquestación preparada, cantando todos en portugués con un brasileño medio asturiano como Vaudí. La alegría nos contagió a todos como la cuica siempre simpática, y aunque no vimos a la Consejera del ramo por nuestra ubicación, sabemos que bailó como los demás, para volver a clase con una sonrisa más el optimismo y ganas de seguir trabajando en estos proyectos que conectan y enganchan a alumnos y profesores.

Vendrán los tuiters, correos, Facebook y demás vías de intercambio de experiencias, pero sobre todo la ilusión por el siguiente que seguro llegará en la próxima temporada y curso escolar. Gracias al maestro Milanov, a la OSPA y a su gerente Ana Mateo, pero sobre todo

GRACIAS A LOS ALUMNOS DE ASTURIAS

auténticos protagonistas de este jueves.