Sábado 6 de julio, 20:00 horas. Gijón Música Antigua 2013. XVI Festival y II Concurso Internacional de Música Antigua. Concierto La Real Cámara con José Miguel Moreno. Centro de Cultura Antiguo Instituto: Quintetos con Guitarra, Luigi Boccherini (1743-1805). Entrada libre.

El verano gijonés se llena por decimosexto año de actividades que giran en torno a la llamada “música antigua”, incorporando el segundo concurso de formaciones noveles, el curso y festival activo con actuaciones en distintos entornos y por supuesto conciertos como este de inauguración tras las palabras de su director Aarón Zapico.

En el claustro del Antiguo Instituto Jovellanos, con un acústica perfecta y un lleno que corrobora el tirón de esta apuesta cultural, el violinista Emilio Moreno hizo la presentación de las cuatro obras que sonarían como aire fresco en unas interpretaciones de altura a cargo de un quinteto formado por el propio Emilio, Antonio Almela (violín), Antonio Clares (viola), Mercedes Ruiz (cello) y José Miguel Moreno (guitarra goyesca), músicos españoles de primera categoría que triunfan allá donde van, eligiendo para la ocasión a un compositor tan ligado a España como Boccherini, “el más castizo de su tiempo” en palabras del maestro de concierto, que supo adoptar nuestras músicas a un lenguaje universal.

El Cuarteto en sol mayor, op. 44/4 G. 223 “La Tirana Española” (1792) denominado “quartettino” solamente por constar de dos movimientos, Presto (Tirana) y Tempo di Minuetto, sirvió para abrir boca con esa dedicatoria “francesa” que sonó con ecos barrocos en un lenguaje clásico, obra de cámara nunca menor en la escritura maestra del hispanoitaliano, al igual que el Quinteto 7 en mi menor, G451 (1799) con la incorporación de la guitarra de José Miguel Moreno, ensamble perfecto de cuerda punteada con frotada no ya en textura sino en interpretación llena de detalles en cada uno de los músicos. El Allegro moderato presentó en el lenguaje híbrido del italiano todo un muestrario compositivo que en el Adagio se tornó en lirismo compartido. El Menuetto / Trío recordó los años de trabajo vieneses para dar juego a todo el quinteto, rematando con un Allegretto más “hispano”.

Los organizadores no podían dejar pasar la oportunidad de escuchar en solitario a José Miguel Moreno que maravilló con la Introducción y Variaciones sobre el Mambrú, op. 28 (1827) del “afrancesado” Fernando Sor (1778-1839), sonido de terciopelo en esa guitarra goyesca desde la presentación del conocido tema “Es un muchacho excelente” variándolo con todos los recursos técnicos del momento que en manos del madrileño se hicieron perlas, desde los tiempos rápidos que buscan líneas virtuosas a los lentos de auténtica delicia para finalizar en unos armónicos increíbles. Una lección hecha arte de una música que sólo es antigua en el papel porque sigue sonando de plena actualidad.

Y para concluir volvíamos a Boccherini y su Quinteto 4 en re mayor, G. 448 “El Fandango” (ca. 1798) que comienza con la Pastorale que popularizase como sintonía un programa cultural de televisión  cuando aún podíamos verla, de reminiscencia navideña, un Allegro maestoso que sirvió para degustar el violoncello de Mercedes Ruiz en toda su plenitud y diálogos increíbles con la guitarra, y ese Grave assai – Fandango tan español como los propios intérpretes, pletóricos, rigurosos musicalmente y animosos en todo momento, contagiando a un público entregado con unas partituras vitales, frescas para esta primera tarde del ciclo veraniego gijonés.

Para aplacar el sofoco “fandanguero final” bisaron el Adagio del quinteto 7 que trajo nuevamente lo mejor de la formación, musicalidad a rebosar que hace grande la música nunca pequeña de Boccherini.