Jueves 24 de mayo, 20:00 horas. Teatro Filarmónica, Oviedo. “Recordando a Manolo Quirós”. Concierto a beneficio de la Cocina Económica de Oviedo. Organiza: Fundación Gvaltier Maldè.

No importa que ya hayan pasado once años de la marcha de Manolo Quirós, pues como se pudo comprobar en el coliseo carbayón, no solo sigue siendo muy querido sino que además es capaz de aunar generaciones y estilos. Él fue la disculpa para corroborar su magisterio, la historia antes y después de Manolín.

Sólo un tema para los muchos artistas que fueron subiendo al escenario, dejándonos con ganas de más.


Cantantes de tonada a los que acompañó en sus inicios y todavía mantienen el tipo, compañeros de escenario, alumnos… todos quisieron estar aunque, como suele suceder, imposible por tiempos y compromisos, “No estan todos los que son… pero son todos los que están”, un placer completo.

De los veteranos el siempre seguro Ché de Cabaños, Jorge Tuya con el poderío habitual, y el inconmensurable José Manuel Collado; de las siempre jóvenes Josefina Argüelles recordando lo pioneros entonces de ese “Al pasar por el puertu” en modo menor que sólo un gaiteru como Manolo podían acompañar, la gran Mari Luz Cristóbal Caunedo y una lección quirosana de bien cantar.

Vicente Díaz abría actuaciones con esa Payariega con letra del propio Manolo con el que casi comenzaron un mismo camino que fue ganando ramales sin perder nunca el rumbo, como Manolo Peñayos medio-Nuberu que con la guitarra recordó “a los que no están” haciéndoles estar precisamente a todos.

La evolución de la gaita como folk de raíz actualizado lo retomaron Felpeyu o los hermanos Tejedor, José Manuel y Javier devolviendo a la tierra gaita y tambor, la inspiración, gusto y sabiduría del último compañero de tablas, Héctor Braga, que igual acompañó a la gaita que nos deleitó cantando con el arpa esa “Texedora de Bayu” que tanto le gustaba y cantaba Lolo el de Cornellana.

No faltaron las bandas de gaitas, impensables en aquellos tiempos y que ahora aglutinan más personal del imaginable, la “Ciudad de Oviedo” con Vicente El Pravianu en cabeza, gaitero y constructor como Manolín, entrando al teatro desde la calle al escenario cual obertura solemne, y tras el descanso “Teixo” fundada por el homenajeado y que lleva su nombre también en las notas de su hija como componente de ella.

No pudieron estar, aunque sí en vídeo, Joaquín Pixán con José Ángel Hevia, amigos, maestros e innovadores, nuestro tenor más emprendedor y aventurero, embajador musical con la innovadora gaita MIDI de Hevia que nos dejaron “Ay de mi, que m’escurez” desde la lejanía cercana del Madrid que acogió también a Manolo Quirós en los tiempos de Movieplay

El cierre tenía que ser “Quirós” nada menos que compuesto por otro maestro gaitero, amigo y compañero, Xuacu Amieva con unos músicos de primera.

Y cómo no, el recuerdo de Manolo y la “Misa de Gaita” con su padre Milio,  la variante quirosana primero, la de Salas después con Lolo y Pepe “El Molín”, todos con Manolín en esta obra que ha estudiado mi profesor Ángel Medina, autor de la presentación cariñosa y certera, “Semblanza pequeña de un artista grande”, de quien tomo sus palabras como si de apuntes musicológicos en una Facultad que muchos de los presentes compartimos:

 

“… para recordar a Manolo Quirós no importan las fechas ni si los aniversarios acaban en cero o en cinco, pues nunca ha dejado -ni dejará- de esttar en la memoria y en el corazón de todos los que aman esta tierra asturiana y la bendición de su música tradicional”.

Carlos Abeledo no sólo organizó y presentó, también compartió con todos los presentes momentos personales pasados con Manolo, mucho afecto y admiración hacia el músico pero sobre todo hacia la persona. La grandeza de espíritu lo mantiene siempre vivo entre nosotros.

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